En el año 2017 hemos visto renacer un movimiento izquierdista de infiltración y de violencia que tenía como aliados influyentes a organizaciones extranjeras de derechos humanos que incluían a organismos oficiales internacionales como la ONU, OEA, CIDH Amnesty International y locales como la CELS, Barrios de Pie, Movimiento Obrero, Barrio Evita, Montoneros, Piqueteros, etc.
Presenciamos también la actitud tolerante del gobierno, en su extremo cuidado de evitar el rótulo de "represor" que derivaba en una debilidad y carencia de autoridad muy preocupante.
En su pública condena de la situación política de Veneuela a la que tan cercanos estuvimos, el presidente Macri reclamó la libertad de los presos políticos, con olvido total de los 2.000, en su mayoría militares, que se mantienen en el país desde los gobiernos de los Kirchner, en causas injustas, armadas ilegalmente por venganza.
Olvidó además su promesa preelectoral de terminar con el curro de los derechos humanos.
A pesar de la acumulación de tareas que le demandó la realización del congreso de la OMC en Buenos Aires, como primer mandatario argentino en presidirla, Macri encontró espacio para el inexplicable lanzamiento de un Plan Nacional de derechos humanos, afirmando la voluntad de continuar con los juicios de lesa humanidad.
Sorprendió el desarrollo populista del acto, acentuado por la desafortunada mención a la política kirchnerista sobre esta materia, que quedó reflejada en los folletos impresos y distribuidos como un testimonio del reconocimiento a la misma.
Como si fuera una confirmación al cambio de ruta impreso por el gobierno, se destaca últimamente la noticia positiva que durante el año 2017 se revirtió la tendencia decreciente de los años anteriores respecto a los juicios de lesa humanidad y hubo un record de 205 condenas por delitos que se habrían cometido hace 40 años.
No hay motivos ni razones de orden partidario o de política coyuntural, como suele decirse, para que expongamos acontecimientos que, por lo general, no son informados por los medios, pero que sucedieron realmente y lo vertimos en blanco y negro en nuestra columna de las redes sociales.
Esta información que brindaremos seguidamente no es conocida en nuestro país y la recibí de un contacto en París, el profesor Mario Sandoval, argentino, nacionalizado francés, al cual me he referido en otros artículos.
El título de su nota es "El silencio del gobierno de Macri".
Exposición del Che Guevara e París y acciones en territorio argentino de militantes extranjeros pro-guevaristas.
Texto
La Alcaldía de Paris, junto con la Asociación Pachamama de Francia, organizan una exposición
sobre el Che Guevara entre el 20 diciembre y el 17 febrero 20183
. La alcaldesa socialista Ana Hidalgo
expresó en su cuenta twitter que "con la exposición le Che a Paris, la capital rinde homenaje a una
figura de la revolución convertida en icono militante y romántico. A descubrir gratuitamente en la
Alcaldía de Paris". Además, acompañaba sus palabras del emoticono de un puño cerrado-
Las críticas, a esa exposición y a las palabras de la alcaldesa de Paris, tanto en Francia como a nivel
internacional son numerosa, pero desde la Argentina, ninguna ONG, asociación, personalidades,
parlamentarios o defensores de los derechos humanos repudiaron el oportunismo y la posición de la
primera mandataria de la ciudad parisina. Los corresponsales de medios argentinos como Clarín, La
Nación y hasta Pagina 12, no comentaron esa manifestación dedicada a un personaje nefasto, ideólogo
terrorista y de la violencia armada, cuya conducta fue contrario a valores románticos o humanista que
se quiere mostrar. Pero lo más grave, es el silencio ensordecedor del gobierno nacional y de la
embajada de Argentina en Francia, cuando diariamente la cancillería, la delegación diplomática y el
presidente de la nación, se refieren a la defensa de los derechos humanos, a la lucha contra la
impunidad y a los juicios de lesa humanidad.
¿Por qué los crímenes cometidos por el terrorista Che
Guevara no pueden ser juzgados, argumentándose que son productos de la lucha armada y sin
responsabilidad penal, mereciendo el perdón político y el olvido de la justicia? ¿Y quién protege y
garantiza los derechos humanos de sus víctimas?
Pero más allá de esa exposición supuestamente cultural y humanista, los miembros de la Asociación
Pachamama Francia ejercen una actividad permanente con la Asociación Pachamama en el Barrio
Nicole de la Matanza , concientizando hombres, mujeres y niños argentinos a la ideología del Che
Guevara. Los militantes franceses reemplazan el rol del gobierno argentino ayudando a la
construcción de una biblioteca, un dispensario, trabajos comunitarios, aprovechando de esas acciones
para la creación de la primera escuela de formación Ernesto Che Guevara en La Matanza. Visitan
regularmente el Barrio
Pese a la presencia de militantes extranjeros en el Barrio Nicole, el presidente Macri y sus ministros,
guardan un silencio absoluto sobre esas actividades. ¿El gobierno nacional abandonó la garantía y
protección de los derechos humanos de los habitantes de ese territorio, delegando su desarrollo global
y su soberanía a terceros internacionales? Se desinteresó de los derechos esenciales de un sector de
la sociedad que no merece los beneficios de una política pública del gobierno nacional.
Nadie puede negar que, para Mauricio Macri y su equipo, la política social y de derechos humanos
son variables de ajuste, objetivos coyunturales puramente matemáticos, de más o menos votos.
Realizar discursos políticos de buenas intenciones con promesas falsas es la regla. Pero, en realidad,
la política de pobreza cero y del fin del curro de los derechos humanos son otras de las mentiras del
ingeniero presidente a la sociedad argentina y a los ciudadanos que lo votaron.
Sabiendo que el presidente Macri estará en Francia el 27 y 28 enero próximo: ¿visitará la exposición
el Che a Paris, solicitará a la embajada de Argentina en Francia que presente una nota de protesta por
esa exposición de un terrorista, responsable de numerosas violaciones de derechos humanos? O,
quizás irá a rendir homenaje en el jardín de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en el distrito 15
de Paris, podría junto con el presidente francés depositar una flor en el lugar donde cayeron muertos
los terroristas que realizaron atentados en Paris, o visitarlos en prisión.
El canciller argentino será un
buen consejero y guía en estos aspectos dado su experiencia de embajador argentino en Francia donde
se destacó por hacer conocer la política de los derechos humanos de las organizaciones terroristas
argentina de los años 70’ y el ilegal proceso en los juicios llamados de lesa humanidad bases del
axioma de memoria parcial, venganza, mentira.
Presidente Macri, una vez más demuestra que tiene una visión parcial de la protección y garantía de
los derechos humanos. Su ideología confusa y sus intereses políticos personales lo enceguecen,
abandonando los principios del estado de derecho y las obligaciones positivas del Estado con sus
ciudadanos, su hoja de ruta lo lleva a una implosión social garantizada.
Vuestro gobierno, continua
con la doctrina de los Kirchner de violar los derechos humanos de hombres y mujeres representativos
de las instituciones y la sociedad de los años 70’. Saber poner fin a esa situación es también de coraje
político que usted dice disponer, salvo que se trate de otra mentira.