miércoles, 5 de noviembre de 2014

BANCO CENTRAL

NUESTRO BANCO CENTRAL
Al disertar en un Congreso sobre Economía Política Internacional, organizado por la Universidad de Moreno, Vanoli sentenció que "si alguien espera que el 1 de enero alguien vaya de rodillas a negociar con los buitres, no entiende nada de cómo funciona el gobierno nacional".(sic) Luego consideró que el Gobierno está "en medio de una batalla nodal" contra el neoliberalismo, una lucha ideológica y 
cultural."
Estas declaraciones demuestran, evidentemente, que el que no entiende nada de cómo funciona el gobierno nacional es el Presidente del Banco Central, ya que se manifestó como un militante político, ideológico y cultural del partido gobernante y, por ende, del Poder Ejecutivo Nacional. El señor Vanoli parece ignorar la carta orgánica del organismo que preside, lo cual es sumamente grave, toda vez que su artículo 6o dice: "El banco estará gobernado por un directorio compuesto por un presidente, un vicepresidente y ocho directores. Todos ellos deberán tener probada idoneidad en materia monetaria, bancaria, o legal vinculada al área financiera y gozar de reconocida solvencia moral." Esto podría pasarse por alto, pues todos los funcionarios de este gobierno no cumplen con las exigencias aludidas.
Lo imperdonable es el desconocimiento de que por ley, "el Banco Central es una
entidad autárquica del Estado nacional y que en el ejercicio de sus funciones y facultades, no estará sujeto a órdenes, indicaciones o instrucciones del Poder Ejecutivo nacional."
El funcionario fue sentado en el sillón presidencial del Banco, sin ninguna consideración de idoneidad o conocimiento, con la orden expresa de obedecer a la Presidente y al ministro de economía y su comportamiento así lo demuestra.
Con su política del modelo y del "vamos por todo", el gobierno sojuzgó al poder legislativo y poco le falta para hacerlo con el poder judicial. Realizó avances con el Banco Central y progresivamente y sin obstáculos va logrando sus propósitos.
Por sus estatutos tiene prohibido conceder préstamos al gobierno nacional, a los bancos, provincias y municipalidades, con excepciones restrictivas. Pero en marzo del 2012 la reforma de la Carta Orgánica amplía sustancialmente la posibilidad de otorgar "adelantos transitorios" al Gobierno Nacional que podrá destinarlos a la finalidad que decida.
La mencionada reforma elimina la exigencia de que las reservas del Banco Central se encuentren afectadas a respaldar hasta el 100% de la base monetaria
Ahora, el nivel de reservas necesario será determinado por el Directorio.
Como broche de oro se establece que el Banco Central deberá actuar "en el marco de las políticas establecidas por el Gobierno Nacional"
La honorable institución que era la garantía del respaldo a nuestra moneda, va en camino a constituirse en el Banco del Ejecutivo.
Adiós Banco Central de la República Argentina.