martes, 15 de mayo de 2018

GAZA Y LA PATAGONIA

LA ONU SIGUE EN APOYO DEL TERRORISMO
La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunció hoy que Israel mata de una forma que «parece indiscriminada» y recordó que querer saltar o dañar una valla fronteriza (la de la Franja de Gaza) no justifica el uso de munición letal.
En verdad la ideología marxista del garantismo, adentrada en nuestro país por la inmoralidad nauseabunda de Zaffaroni, ha prendido en la ONU y otros organismos internacionales como la OEA y la CIDH.
¿Qué pretende el Bajo Comisionado? Dice que el intento de saltar o dañar una valla, o lanzar cócteles molotov no es claramente una amenaza de muerte. ¿Habrá que convencer pacíficamente a los cientos de palestinos con hondas y bombas incendiarias a que “por favor” no crucen la frontera. O bien impedir su entrada a empujones?
Por su parte, el portavoz en Ginebra de la Oficina Rupert Colville, denunció la situación de Gaza como de “pesadilla”, dada la falta de camas de hospitales y de personal para tratar a los invasores.
Pero estimado Colville, ¿quién provocó la pesadilla? Recapacite y despoje su mente de todo racismo. Los invasores no fueron los israelíes caso en el cual su denuncia cobraría sentido, fueron los palestinos y no precisamente por placer turístico
El titular del periodista aparenta que los invasores fueron los israelíes y su lectura así lo señala: “LA ONU DENUNCIA QUE ISRAEL “MATA DE FORMA INDISCRIMINADA” EN GAZA”
En nuestro país, hace poco tiempo se produjo un conflicto en la Patagonia a raíz de que la tribu mapuche ocupó un territorio segregado del suelo patrio proclamando la creación de un nuevo Estado.
El líder del movimiento denominado RAM, desafió al gobierno argentino y buscó el apoyo de organizaciones internacionales en la OEA, con el pretexto de la desaparición de un militante, al que daban por “desaparecido” por acción de la Gendarmería Nacional, y con el intento de colocar al gobierno como violador de los derechos humanos.
Esta situación fue aprovechada por una conjunción de anarquistas, kirchneristas y marxistas que influyeron en el gobierno para que éste no reaccionara en defensa de la soberanía y desarrollara esa política pusilánime y temerosa a que nos tiene acostumbrados. Los jueces encargados de la causa caratularon el juicio como “desaparición forzada”. Aunque quedó demostrado que el hecho fue preparado y no respondía a la realidad, hasta el momento no se cambió la carátula.
Es el día de que, a pesar de todo lo señalado, el pueblo, la sociedad y el periodismo vernáculo ignoran que dentro de nuestro soberano país, existe otro Estado rozagante gobernado conforme a sus tradiciones centenarias.
Precisamente, el día de ayer el juez de Bariloche, Gustavo Villanueva, rechazó un nuevo pedido para que se ordene el desalojo de la comunidad mapuche establecida en Villa Mascardi. De modo que contamos con huéspedes ocupantes de parte de nuestro territorio.
Es probable que el alto comisionado de las Naciones Unidas y su portavoz en Ginebra, pongan este caso como un ejemplo de política “correcta” y lo comparen con la brutalidad y el salvajismo de los israelíes que no supieron dar un lugarcito a los pacíficos invasores.