domingo, 19 de abril de 2020

SE ME NEGABA EL PASATIEMPO DOMINICAL


Divaguemos un poco, tengo 96 años, una computadora, facebook, un blogspot,  y me entretengo con el criptograma de la revista de La Nación. Los domingos al mediodía me siento junto a mi Johnnie Walker,  una medida  y me sumerjo en el laberinto de las letras mezcladas con números. Es un divertimento muy especial que me obliga a pensar, analizar, buscar sinónimos, entrar en la historia, la filosofía, la lógica, el arte, la política, la geografía , todas materias que fueron la formación de mi juventud.  No consulto diccionarios, ni ninguna otra ayuda que desmerecería el logro de una honesta solución. 
A veces demoro casi dos horas, y otras lo resuelvo en poco más de media hora.  El ejercicio mental incentiva mis neuronas, agudiza mi inventiva de adivinar posibles palabras con sólo dos o tres letras bajadas  y rememora mis antiguos conocimientos adquiridos en el colegio y en la universidad. Me da la impresión que prolonga mi vida útil y desafía fuertemente a la memoria.
Los restantes días de la semana me vuelco de lleno a mi periodismo casero, free lance, para hurgar en los principales matutinos locales y extranjeros y dar libre ejercicio a mi sagrado derecho de publicar mis opiniones e intercambiarlas con los amigos virtuales que me proporciona este extraordinario progreso de la tecnología. Los artículos que redacto en mi teclado se acomodan en el espacio que llamo "Blogspot" bajo el título que ven arriba, "Habla la Experiencia".
He completado en cinco años 1.375 artículos, de los cuales publiqué 1.135 y 239 en preparación.
El motivo de este último obedece a que por la pandemia y las consecuentes restricciones de la cuarentena, este domingo la revista del diario no llegó a Alta Gracia y me quedaba sin criptograma. Entonces mi atento y solícito yerno Walter se puso en contacto con mi hijo Silvio y mi sobrino Javier, ambos en Buenos Aires, que en pocos minutos se hicieron cargo de la situación y me enviaron por Gmail una copia que me permitió sumergirme imprevistamente en ese ilustrado pasatiempo que se me había negado. Lo resoví rápidamente
En estos momentos hago honor a los adelantos de la disciplina tecnológica de la computación.