Aparentemente la imprudencia evidenciada por el
Presidente de tratar con urgencia la reforma judicial con llamado a sesiones extraordinarias,
alentado o exigido por su Vicepresidente, se ha visto contenida, posiblemente avisado de la
gravedad que encierra un asunto de gran importancia institucional.
Puede haberentendido que la improvisación en estos casos puede terminar en un
rotundo fracaso. Efectivamente, antes de embarcar a Israel, dejó firmado el nuevo temario de las sesiones extraordinarias del Congreso que incluye el proyecto de ley para la restauración de la deuda argentina anticipada por Guzmán, el proyecto que cancela las jubilaciones de privilegio del Poder Judicial y al cuerpo diplomático, y la readecuación del Pacto Fiscal acordado con los gobernadores, pero la ley de reforma judicial no figura en el mismo. Las sesiones están previstas para el próximo 29 de enero en la Cámara de Diputados, extendidas hasta el 29 de febrero, por lo que es posible que días más tarde sea enviado el ajetreado y discutido proyecto de la reforma judicial para su tratamiento. Se habrán pulido algunos artículos para que no desafinen con el nuevo Código de Procedimiento Penal, pero en el fondo, no descartamos que se incluya una necesaria adecuación a la política populista del gobierno, propósito innegable y nada encubierto para la anulación de los juicios de corrupción donde la vicepresidente lleva mucha ventaja. Las veletas de los tribunales se acomodarán a la política oficial siguiendo el soplido del Poder Ejecutivo. No queremos un autoritarismo manejado a discreción sobre las bases de una fraguada reforma de la justicia que anule la autonomía del Poder Judicial. Eso precisamente es lo que advertimos a través de las palabras pronunciadas por el Presidente el día de su ascenso al poder, 10 de diciembre, de 2019, corroborando sus discursos en la campaña electoral, en los que no se privó de acusar a jueces y prometer la revisión de sus sentencias, citándolos con nombre y apellido, cuando ya era presidente electo. Para una mejor in formación y entendimiento del problema planteado, recomendamos ver link: https://silviopedropizarro.blogspot.com/2020/01/la-reforma-judicial_18.html
El famoso filósofo argentino, autor del "Juguete rabioso", Roberto Arlt describió la coima en un pequeño escrito que tiene un sorprendente valor actual: "La coima; la coima es la polilla que roe el mecanismo de nuestra administración, la remora que detiene la marcha de la nave del estado (y esta vez es cierto el mito de la remora y la macana de la nave del estado); la coima es el aceite lustral con que cuanto bicho inspector y subinspector que vagabundea por ahí, lubrifica sus articulaciones y engorda su estómago; la coima es la madre de muchos bienestares, el alma de numerosas prosperidades, el ángel tutelar de los que venden aserrín por harina, achicoria por café, pan quemado por chocolate, mármol molido por azúcar; la coima es la diosa protectora de todos los tahúres que pululan en nuestra tierra, de todos los comisarios que entran flacos y salen gordos, de todos los magistrados que se taponan los oídos para no escuchar los alaridos de la justicia, ¿qué no es la coima, la enorme, la nutritiva coima? Donde se clave la vista, allí está: invisible, segura, efectiva, certera. La coima es la que moviliza los escritos en un juzgado; la coima es la que arranca un certificado de buena conducta para un específico facineroso; la coima es la que le da ciudadanía de honestidad a un granuja cien veces más ladrón que el mal ladrón Gesta; la coima es la que ablanda y humaniza al inspector personudo, al abogado recio, al escribano melifluo, al oficial de justicia inexorable, al médico talentudo. La coima, invisible, penetrante, ardua e infalible, penetra por todas partes y compra al grande, al cogotudo y al severo como al pequeño, al modesto y al humilde que se conforma y transige con tal que le den para un café con leche. Panaderos, lecheros, hueveros, mercaderes de aceite, de vino, de drogas, dueños de fábricas, de industrias, de millones, ministros, covachuelistas, embajadores, jueces, presidentes de cualquier cosa, escritores, periodistas, comisarios, no hay uno que resista la coima, no hay uno que no se doble a su amable presencia, que no se conturbe frente a su mocedad, que no se le rinda, después de una lucha más o menos larga. Y el que no coimea… deja coimear". Esto me recuerda a mi tía que yo acompañaba al teatro para comprar localidades. Le decía, como al pasar, al boletero deme cuatro plateas de esas de las primeras filas que tiene reservadas, mientras sigilosamente le pasaba unos pesos, la coima, con toda naturalidad, tanto de ella como del boletero, que de inmediato le entregaba las localidades "reservadas". Al notar mi sonrojo y cara de preocupación me explicaba, "no te vergüences Silvio, la vida es así, él se gana su atención y yo mi comodidad para ver la función. "El que no coimea...deja coimear"
"Vamos a reconstruir el fuero federal", dijo Alberto Fernández
El presidente Alberto Fernández adelantó que esta semana enviará al Congreso la reforma judicial, una de las propuestas que hizo el 1° marzo en la apertura de sesiones ordinarias. Explicó que impulsa "la reconstrucción del fuero federal" y que el plan "va más allá" de los tribunales de Comodoro Py en los que se investigan causas de corrupción de funcionarios, entre ellos la vice Cristina Kirchner. Además habló de posibles cambios en la Corte Suprema.
El mandatario indicó que el proyecto que impulsa "ordena a la justicia federal de todo el país para que empiece a funcionar de otra manera" y contempla la creación de "más tribunales, más fiscalías, más defensorías, más tribunales orales". "Vamos a reconstruir el fuero federal", planteó.
Aseguró que "ningún juez" perderá las causas que tienen a su cargo y que su "mayor preocupación" es que nadie considere que la iniciativa es "para garantizar la impunidad de Fulano o Mengano". "Las reglas del debido proceso están absolutamente garantizadas", afirmó.
Señaló que se trata de un proyecto "tan ambicioso como necesario" porque, en su consideración, "la justicia federal se ha exhibido con un funcionamiento defectuoso". Planteó que la reforma "tiene una ley que ordena a la justicia federal de todo el país para que empiece a funcionar de otra manera".
Explicó que se propuso "hacer un reordenamiento de todo el sistema" y que espera enviarla esta semana al Congreso. Dijo que el cambio que plantea es "en toda la justicia federal nacional, con el propósito de que eso funcione bien".
Adelantó que una de las cuestiones que incluye el proyecto es la unificación de los fueros federales y que avanzará en "el traspaso de la justicia ordinaria a la justicia de la Ciudad, que es algo que está pendiente".
Aclaró que "hay una serie de problemas" que deben abordar. "Ejemplo: ¿la Corte Suprema está funcionando cómo debe? ¿Para funcionar mejor hay que ampliar o no hay que ampliar la cantidad de jueces? ¿Hay que dividirlos en salas? ¿Cuándo tiene que intervenir la Corte Suprema? Eso es revisar el recurso extraordinario", afirmó en una entrevista aPágina 12.
Dijo que también se revisará el funcionamiento del Consejo de la Magistratura, del Ministerio Público y que avanzarían con la implementación del juicio por jurados. El análisis estará a cargo de un Consejo que lo asesorará durante 60 días.
Criticó que el Poder Judicial "tiene cierta forma conservadora que resiste a los cambios" y calificó al sistema actual como "un engendro donde siguieron coexistiendo los juzgados de instrucción con los tribunales orales para que los jueces de instrucción no pierdan el poder que tenían".
Se mostró a favor de avanzar en la implementación del sistema acusatorio, que ya rige en algunas provincias y que le otorga mayor poder a los fiscales en la investigación. Además dio a entender que impulsará el juicio por jurados. "¿Lo vamos a poner alguna vez en Argentina? Yo tengo opinión formada, no importa mi opinión pero sí quiero que el Consejo se expida", afirmó.
Dijo que la experiencia le demostró que "los jueces también son muy influidos por los medios y por el contexto" y que en su consideración "es mucho más difícil influir a doce personas que a una, y por ahí el juicio por jurados es una solución".
"Revisaría la ley del arrepentido"
Anticipó que "revisaría la ley del arrepentido", que permite reducir la pena a toda persona imputada que brinde información comprobable sobre casos de corrupción y que fue clave en el avance varias causas que protagonizan exfuncionarios kirchneristas.
Dijo que nunca estuvo de acuerdo con esa norma, que "el concepto del arrepentido es en el Derecho Penal el confeso" y que "no hacía falta crear una figura del arrepentimiento". "Hay gente que genuinamente se arrepiente y confiesa su delito", planteó.
Consideró que el sistema del arrepentido "puede generar una enorme perversión de incentivar a alguien a decir lo que no ocurre tan sólo para poder sentirse liberado" y que se debe repensar "la utilidad de esa norma".
olo
dos personas conocen hasta ahora la versión final del proyecto de reforma judicial del Gobierno: Alberto Fernández y su secretaria legal y técnica, Vilma Ibarra.
Los bloques del Frente de Todos en Diputados y en el Senado aún no leyeron el texto de la iniciativa, una de las apuestas de mayor volumen político del
Presidente, con la que aspira a dejar una marca en su gestión. Tampoco la
vieron muchos de sus funcionarios.
El
Gobierno tiene previsto remitir la iniciativa a la Cámara baja la semana
próxima, probablemente el viernes, según fuentes oficiales y legislativas.
Sería, en principio, solo una
presentación en sociedad: en
el Congreso admiten que no sería sencillo tratar un proyecto de semejante
envergadura de forma remota.
El
corazón del proyecto es la creación
de un nuevo fuero federal penal para diluir el poder que concentran hoy los
jueces con sede en Comodoro Py. Son
los que tramitan las causas de corrupción política, pero también otros delitos
complejos, como el narcotráfico y el lavado de dinero. Según pudo saber este
medio, la reforma buscará un reordenamiento
de los tribunales, con fusiones de fueros, creación de nuevas salas y
redistribución de competencias.
El Presidente dio indicios de cómo
pretende lograr esa desconcentración en su discurso del 1º de marzo, en la
apertura de sesiones ordinarias, cuando dijo que "los delitos contra la
administración pública dejarán de estar en manos de unos pocos jueces, para
pasar a ser juzgados por más de medio centenar de magistrados".
Hoy los juzgados de Comodoro Py son 12
y hay dos que están vacantes. Para pasar a 50, como dijo ese día el Presidente,
se incorporarían al plantel de los federales decenas de jueces penales que
resuelven casos "ordinarios" con jurisdicción en la Capital Federal.
En
ese reordenamiento, además, podría
existir un traspaso de competencias a la Justicia porteña.
Iniciativas
Si
bien el kirchnerismo no leyó la letra chica de la iniciativa, sí tuvo
oportunidad de vetar algunas de las ideas que circularon en el proceso de
elaboración. Según pudo reconstruir LA
NACION, una de las alternativas que fue resistida por el kirchnerismo
fue la de fusionar a Comodoro Py con Penal Económico, el fuero vecino que tiene sede sobre la avenida de
los Inmigrantes. Los magistrados de ese edificio tampoco inspiran la confianza
del Instituto Patria.
Otro
de los cambios que había anunciado el Presidente está vinculado con otorgarle mayores recursos al fuero Contencioso
Administrativo, la instancia que tramita las demandas
contra el Estado y que puede decidir sobre los recursos públicos. En ese
sentido, Fernández aludió a una fusión con la Justicia Civil y Comercial
Federal.
La
iniciativa, además, podría contemplar la creación
de nuevas fiscalías y juzgados especializados para la investigación de delitos
complejos, sobre todo los vinculados con el
narcotráfico, en zonas calientes del país, como Rosario (Santa Fe) o San
Lorenzo (Salta).
La
reforma que tiene el sello de Fernández deberá empalmarse con el nuevo Código Procesal Penal, que introduce el sistema acusatorio y que por ahora
solo empezó en Salta y Jujuy. Esa modalidad implica, en sí misma, un
transformación de fondo en la Justicia porque dota de más poder a los fiscales
para investigar y coloca a los jueces como "ordenadores" o
"árbitros" del proceso.
Fernández
dijo que su proyecto incluye la creación
de nuevos cargos para otorgarle músculo al Ministerio Público Fiscal. El plan oficial se completaría con la designación
del actual juez Daniel Rafecas al frente de la Procuración General.
El
kirchnerismo duro, aun sin conocer la letra chica, esta semana se mostró
alineado con el emprendimiento presidencial. "Yo creo que es posible
tratar la reforma judicial que el Presidente dijo que tiene lista y que estamos
ansiosos de que la envíe", afirmó en las últimas horas el senador Oscar Parrilli, un ladero fiel de Cristina Kirchner.
Mientras
Fernández busca dejar su impronta con un proyecto que resucite el espíritu
del "plan Beliz" que quedó frustrado en 2003, el kirchnerismo se
embarca en denunciar penalmente a quienes señala como responsables del lawfare contra
Cristina.
El
proyecto del Presidente no contempla cambios en la Corte Suprema. Tampoco incluye una reforma del Consejo de la
Magistratura, el órgano más político de la gestión judicial, que selecciona,
investiga y remueve a los jueces.
Esta
semana quedó en evidencia que ese organismo colegiado es el que tiene la muñeca
para moldear la Justicia, cuando desestimó las investigaciones contra los
jueces federales Rodolfo Canicoba Corral y Luis
Rodríguez a pesar de las resonantes acusaciones de
corrupción que pesaban sobre esos magistrados.
Fernández no pretende agotar la
cuestión judicial con su reforma. Para otras transformaciones importantes,
anunció que pretende convocar a un "consejo consultivo" integrado por
académicos y juristas, cuyos nombres aún permanecen en reserva. Ese colectivo
sí tendrá como tarea revisar el funcionamiento de la Corte Suprema y el Consejo
de la Magistratura. La idea ya alteró los nervios del Poder Judicial.
No hay mucha gente que conozca los nuevos conceptos filosóficos puestos en práctica por el comunismo, a partir de la caída del muro de Berlin, basados en la ideología del comunista italiano Antonio Grasci con su famosa "hegemonía cultural". Advertidos de que fue un error la política de las armas, disueltos los soviets, decidieron imponer su doctrina por medio de la penetración en las sociedades con la inteligente invasión cultural en las escuelas y universidades, destinada a provocar la división de las instituciones, de las familias, de la sociedad que provocaría lo que hoy llamamos grietas y de lo cual demostró ser una experta Cristina Kirchner. El comienzo sería la exigencia popular de leyes obligatorias para la educación sexual, especialmente a la niñez. Sexo igualitario propiciando el libre amor sin distinción de género, devorcios libres y voluntarios, despenalización del aborto y ayuda del estado para su libre y paga realización, movimientos feministas a ultranza con cupos feministas en los empleos públicos, en la justicia, en la legislatura, en el arte y en el deporte. Es decir todo lo que contribuya a la división social, a la lucha de clases con manifestaciones pacíficas en su comienzo y violentas en su transcurso, ello con la finalidad de acusar de represoras a las fuerzas de seguridad enfrentadas con dicho propósito. Dicha penetración no se quedaba atrás del racismo ni de las religiones, metas ideales para fomentar fuertes divisiones. El ultimo eslabón de esta tarea separatista lo venimos observando en la incentivación del "lenguaje inclusivo", que bajo el pretexto del cambio y perfección del idioma, pone el acento en la excentricidad de suprimir el masculino y el femenino, dando pie al feminismo a ultranza para que la docencia se encargue de difundirlo con la finalidad de llegar a su uso obligatorio. Sobre esta particular hemos visto que a pesar de la oposición de la Real Academia Española, el proyecto está gozando de la aceptación de universidades y centros de estudio populistas de tendencia izquierdista, al punto que fue utilizado en un fallo de la justicia que motivó la denuncia de asociaciones de abogados que razonablemente impugnaron a la jueza por el uso indebido del idioma español contenido en todos lo códigos en vigencia. A ello hay que agregar la insólita resolución de la directora del PAMI que estableció la obligación de utilizar el lenguaje inclusivo" en todas las disposiciones y circulares del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, y que así se publicó en el boletín oficial del organismo.También este acto fue objeto de denuncias judiciales por haber incurrido la funcionaria en un inaceptable acto discriminatorio. En definitiva, el populismo divide para reinar y esto lo podemos comprobar con la política del kirchnerismo que hemos comentado varias veces en nuestro espacio. Hoy en día, a un mes de su regreso al poder, podemos afirmar que es el regreso al odio y a la venganza, no hay ningún cambio como se declamó en aras de conseguir votos en la campaña electoral. Cristina Kirchner ha dividido en pedazos la sociedad argentina, a sus gremios, partidos políticos, clase media, clase pobre, clase indigente, pobres y ricos, militares, educandos, jueces, fiscales, peronistas, justicialistas, radicales, religiosos, periodistas y finalmente si algo faltaba, la fractura de la sociedad judía en la Argentina. Ahora lo está haciendo con mayor ímpetu y resentimiento, claramente y sin disimulo. Acechada por la justicia, acusada con pruebas de ser Jefe de una Asociación Ilícita, se agarra con uñas y dientes a la posibilidad de salvarse, a costa de la destrucción de su país. La doctrina del comunista Gramsci puede ser su tabla de salvación. Ver:
Las primeras consecuencias de las retenciones al agro en la poesía de un laburante chacarero, asqueado por el campo, que le ruega al tata dejarle cumplir su ambición de oficiar de diputado. Triste, dramático, pero realista.
EL CAMPO ME TIENE ASQUEADO. Tata búsquese otro socio que el campo me tiene asqueado, yo no nací pal arau sino para el lujo y el ocio plantar papa no es negocio ni tarea muy sencilla cuesta mucho la semilla y es demasiado lo que cuesta que el año que no se apesta se lo come la vaquilla. Los porotos de manteca este año no dan para un guiso porque les cayó granizo y son pura chaucha hueca las batatas con la seca se arroyan como en el fuego y si a la virgen le ruego que no se quemen del todo llueve mucho y de eso modo se pudren pasado de riego. El alfalfa en este país parece una maldición la lagarta y el pulgón le comen hasta la raíz y cuando uno planta maíz y no hace más que cuidarlo para más tarde saborearlo convertido en mazamorra aparecen las cortorras y no le dejan ni el marro. Si hace daño un hormiguero hay que echarse de barriga para perseguir una hormiga y descubrirle el agujero después darle un frasco entero del mejor insecticida pero para esa medida por más que parezca raro matarla sale más caro que perdonarle la vida. Hasta el campo está cansado y ni hay cosecha que rindala chacra no es cosa linda para estar en ella enterrado yo quiero ser diputado en vez de un pobre paisano no se hinchar como un enano sino hacer cada vez menos comprarme perfumes buenos y no andar hediondo aguano Gastar plata trochimoche sin sentir la carestía y en vez de arar todo el día garufiar toda la noche, no andar a pie sino en coche con distintivo en la chapa tomar whisky en vez de grapa es lo único que quiero que en vez de ser un papero poder estar con la papa. Rociar desde la tribuna una sarta de simpleza y hacer bastantes promesas para no cumplir ninguna amasar una fortuna para colocarle interés mentir un tiempo y después tener un nuevo vehículo y disfrutar del artículo 383. Manejar pleitos y leyes hacer algún acomodo y tener mucho de todo para vivir como los reyes hoy mismo vendo los bueyes la pastera y el arau por que soy un avivado que solo piensa en la plata y por eso mismo tata, yo quiero ser diputado.
Hoy leemos en el diario La Nación la noticia
de que el Papa les envió hoy más de cincuenta rosarios a militares presos en
cárceles del país o en su domicilio acusados de delitos de lesa humanidad, a
través del obispo castrense, Santiago Olivera, a quien recibió en audiencia
privada en la biblioteca pontificia del Palacio Apostólico.
Estimamos que es una de las pocas veces que Francisco, en su apostolado, hace
mención específica a la venganza desatada por el kirchnerismo contra los
soldados que combatieron y vencieron al terrorismo comunista, someténdolos a
juicios ilegales de lesa humanidad, bajo la denominación "política de
Estado" de los derechos humanos.
En un artículo de hace tres meses hemos destacado la valiente actitud de
nuestro capellán Santiafo Olivera durante el V Curso Internacional de Formación
de Capellanes Militares Católicos en Derecho Internacional, día 29 de octubre
de 2019 realizado en Roma, cuando en presencia de Francisco presentó una
ponencia que contenía una formal denuncia de la violación de los derechos
humanos de los militares llamados represores y genocidas. Ver: Los presos
políticos no son genocidas, link https://silviopedropizarro.blogspot.com/…/los-presos-politi…
Tenemos certeza de que la actual predisposición del Papa en referirse luego de
tantos años´, a la existencia real de este condenable cautiverio, ha sido
motivada por la persistente y valiente actitud de monseñor Santiago Olivera, a
quien nuevamente debemos reconocer sus virtudes que, lamentablemente, no hemos
visto en ninguno de sus colegas ni en los medios de comunicación, siempre
ausentes, salvo en este caso que un periódico prestigioso le otorga importante
espacio en sus páginas.
Es de esperar que se renueven desde ahora los pedidos de justicia a nuestros
presos políticos, aunque las circunstancias del momento no nos permiten ver al
nuevo gobierno asumir una posición favorable.