La sociedad no comprende la realidad del entorno que la rodea y en medio de la ignorancia, la indolencia y el populismo a que es sometida desde hace más de diez años,considera que todos los actos de la Presidente, en su amplio abanico de realizaciones, son “naturales”. Y así los publica la prensa en sus ediciones diarias
Recientemente, la primera mandataria realizó un acto de “homenaje” al médico que la operó de la cabeza, llevado a cabo en el Senado de la Nación con la presencia de ministros y funcionarios de estado, es decir en un acto netamente oficial. Hizo uso de su investidura y del poder que su cargo le confiere, para efectuar un agradecimiento de carácter personal y privado. Su autoritario personalismo la llevó a cometer un delito de administración pública penado por la ley. Nadie lo advirtió y la prensa lo publicó naturalmente.
,. ¿Cómo es posible que este acto nepótico no merezca un editorial o una nota relevante que destaque al ciudadano algo aparentemente desapercibido que ya luce como "natural" en una república democrática.? Ella no es la dueña o propietaria del país que la eligió como Presidente. No puede ni debe hacer uso de sus funciones para derribar estatuas, erigir otras a su ex marido, imponer el gravamen de los impuestos a su capricho, enjoyarse públicamente a costillas del pueblo, alabarse por la cadena nacional toda vez que le venga a mano y asumir políticas internacionales del país adaptadas a su ideología, gustos y conveniencia.
Es necesario que la opinión pública sea advertida de este incontenible nepotismo que nos arrastra inexorablemente a la destrucción total de las instituciones que tiempo atrás fueron el orgullo de la República Argentina.
El inexorable paso del tiempo hará que la historia grabe en sus páginas estos vergonzosos hechos por nosotros hoy ignorados. A mí me importa porque pienso en la opinión de mis descendientes, ¿se reirán?, ¿llorarán?, ¿se apiadarán? ¿nos maldecirán? ¿se avergonzarán? Es tan enorme el desquicio, que desde ya les pido perdón por el oprobio inferido a nuestro país.
viernes, 10 de abril de 2015
CARTA ABIERTA AL SUMO PONTÍFICE
Alfredo Leuco
Admirado Papa Francisco:
Admirado Papa Francisco:
"Soy un insignificante periodista argentino llamado Alfredo Leuco. No soy quien para darle consejos a nadie y mucho menos a usted a quien considero el argentino mas importante y valioso de todos los tiempos.
Alguna vez escribí una columna diciendo que usted tenía lo mejor de cada uno de los mejores argentinos. No soy creyente pero admiro a los creyentes. Y creo en usted y en los valores que predica. En su austeridad franciscana, en su defensa de los más débiles y los mas pobres, en vivir como se piensa, en su apuesta a construir la paz en el mundo y el ecumenismo fraternal de las religiones. Permitame Papa Francisco que le cuente lo que pienso de usted para que sepa desde que lugar me atrevo a expresarle una disidencia, con todo respeto. Creo que nadie hizo tanto por abrir la iglesia a la vida cotidiana, por condenar a los corruptos y perdonar a los pecadores, por aplicar eso de a Dios rogando y con el mazo dando a los curas violadores y a los colaboradores de las dictaduras. Me gustó llamarlo el Papa celeste y blanco. El Papa nuestro que está en el Vaticano, como rezando una plegaria laica.
Usted confiesa que es un pecador. Reconoce que no es Dios y por lo tanto no es perfecto. Eso me da coraje como para expresarle mi humilde disidencia con la decisión de recibir por quinta vez a Cristina Fernández de Kirchner. Soy periodista, busco la verdad aunque nunca la encuentre del todo y mi misión en la vida es contar lo que pasa o lo que creo que pasa y lo que pienso de las cosas. Sabrá usted disculpar semejante atrevimiento. Pero aquí abajo, en el fin del mundo y con los pies sobre la tierra, le cuento que una gran porción de los argentinos está molesta, disgustada o desilusionada con la nueva cita que le dió a Cristina para el 7 de junio.
Insisto, usted tiene todo el derecho a hacer lo que considere correcto y dialogar con quien le plazca. Otra vez, yo no soy nadie. Pero mi trabajo tiene siempre la obligación de la mirada crítica, de ser abogado del hombre común y fiscal del poder. Creo, como dice el Talmud, que nuestra tarea es acomodar a los incómodos e incomodar a los cómodos. Usted es un gran combatiente contra la hipocresía y yo no quiero ser hipócrita y menos con usted.
Mucha gente, tal vez una mayoría de compatriotas, piensa que usted está por cometer un error. Que está devaluando su propia palabra que vale oro. Usted dijo que no iba a recibir a ningún político más hasta después de las elecciones y que se había sentido usado por la política argentina. Algunos amigos que lo han visitado me contaron que en confianza, usted hizo clara referencia a dos momentos. Cuando Martin Insaurralde y El Cuervo Larroque abusaron de su confianza y lo utilizaron para hacer propaganda electoral. Uno directamente hizo su afiche de campaña con la foto y el otro puso en sus manos una camiseta de La Cámpora, una de las organizaciones mas dogmáticas y agresivas del cristinismo y no del cristianismo. Por eso no se entiende el motivo que usted tiene para faltar a su palabra y abrirle las puertas de su casa por quinta vez a la candidata Cristina. Ella será candidata a gobernadora o a diputada y si no es así, será la que lleve de la mano por todo el país a los candidatos de su partido. Ella es una mujer poderosa desde todo punto de vista y mostrarse a su lado es una ayuda muy grande que se suma a la utilización del aparato del estado en beneficio propio que hacen los Kirchner.
Permítame que le diga admirado Papa Francisco: Usted reclama manos limpias, uñas cortas y ética para la función pública y este gobierno es el mas corrupto de la historia argentina. Usted habla de ayudar a los pobres y este gobierno dejó de medir la pobreza. Usted fomenta el camino del encuentro y el diálogo y este gobierno instaló el odio. Usted nos reclama abrir nuestros corazones y este gobierno es el que lo espió a usted a través de Antonio Stiuso, según contó su amigo Gustavo Vera. Ni que hablar de la calificación de ” montaje de Hollywood” que hizo Cristina del Estado Islámico que está cometiendo un genocidio en cuotas con el pueblo cristiano.
Me gustaría que sepa, Papa Francisco, que la mayoría de los argentinos según todas las encuestas, creen que el ciclo de Cristina tiene fecha de vencimiento y tal como dice la Constitución, debe terminar su mandato en orden y en paz. La foto que ella exhibirá con usted no ayuda a los que quieren alternancia democrática y mas república. No respalda a los que denuncian como usted mismo lo hizo, que aquí en este país se fabrica droga y el gobierno mira para otro lado o no hace lo necesario para extirpar ese cáncer social.
Me gustó mucho la columna y la idea rectora de Mariano Obarrio. Hubiera sido una genialidad de su parte invitar a Cristina y a todos los candidatos a presidente. Sería una señal de convivencia pacífica que ayude a los argentinos que queremos cerrar las heridas que el kirchnerismo abrió en nuestra comunidad. ¿Se imagina esa foto? Cristina, Macri o Sanz, Scioli o Randazzo, Sergio Massa, Margarita Stolbizer, entre otros y usted como un mensaje de que se puede pensar distinto pero tirar todos para el mismo lado de la patria. Es una oportunidad perdida que esto no se haga. Es una piedra en el camino de la reconciliación que usted la reciba una vez mas a ella sola y por quinta vez. ¿No es suficiente?
Otra vez le pido mil disculpas por mi atrevimiento. Le juro que lo hago con la mejor de las intenciones. Quiero preservar su figura que alumbra una sociedad mejor. Nosotros rezamos por usted y cuidamos a Cristina, pero usted también rece por nosotros y cuide un poco a todo los ciudadanos de este país que tanto lo aman.
Papa Francisco, se lo digo de todo corazón. Le mando el mejor de los abrazos y mis mejores deseos. Usted siempre apostó a la sana rebeldía y no al silencio cómplice ni obsecuente. Usted nos pidió que hiciéramos lío y en eso estoy. Haciendo lío que para un periodistas es decir la verdad y nada mas que la verdad. Si juro."
Alguna vez escribí una columna diciendo que usted tenía lo mejor de cada uno de los mejores argentinos. No soy creyente pero admiro a los creyentes. Y creo en usted y en los valores que predica. En su austeridad franciscana, en su defensa de los más débiles y los mas pobres, en vivir como se piensa, en su apuesta a construir la paz en el mundo y el ecumenismo fraternal de las religiones. Permitame Papa Francisco que le cuente lo que pienso de usted para que sepa desde que lugar me atrevo a expresarle una disidencia, con todo respeto. Creo que nadie hizo tanto por abrir la iglesia a la vida cotidiana, por condenar a los corruptos y perdonar a los pecadores, por aplicar eso de a Dios rogando y con el mazo dando a los curas violadores y a los colaboradores de las dictaduras. Me gustó llamarlo el Papa celeste y blanco. El Papa nuestro que está en el Vaticano, como rezando una plegaria laica.
Usted confiesa que es un pecador. Reconoce que no es Dios y por lo tanto no es perfecto. Eso me da coraje como para expresarle mi humilde disidencia con la decisión de recibir por quinta vez a Cristina Fernández de Kirchner. Soy periodista, busco la verdad aunque nunca la encuentre del todo y mi misión en la vida es contar lo que pasa o lo que creo que pasa y lo que pienso de las cosas. Sabrá usted disculpar semejante atrevimiento. Pero aquí abajo, en el fin del mundo y con los pies sobre la tierra, le cuento que una gran porción de los argentinos está molesta, disgustada o desilusionada con la nueva cita que le dió a Cristina para el 7 de junio.
Insisto, usted tiene todo el derecho a hacer lo que considere correcto y dialogar con quien le plazca. Otra vez, yo no soy nadie. Pero mi trabajo tiene siempre la obligación de la mirada crítica, de ser abogado del hombre común y fiscal del poder. Creo, como dice el Talmud, que nuestra tarea es acomodar a los incómodos e incomodar a los cómodos. Usted es un gran combatiente contra la hipocresía y yo no quiero ser hipócrita y menos con usted.
Mucha gente, tal vez una mayoría de compatriotas, piensa que usted está por cometer un error. Que está devaluando su propia palabra que vale oro. Usted dijo que no iba a recibir a ningún político más hasta después de las elecciones y que se había sentido usado por la política argentina. Algunos amigos que lo han visitado me contaron que en confianza, usted hizo clara referencia a dos momentos. Cuando Martin Insaurralde y El Cuervo Larroque abusaron de su confianza y lo utilizaron para hacer propaganda electoral. Uno directamente hizo su afiche de campaña con la foto y el otro puso en sus manos una camiseta de La Cámpora, una de las organizaciones mas dogmáticas y agresivas del cristinismo y no del cristianismo. Por eso no se entiende el motivo que usted tiene para faltar a su palabra y abrirle las puertas de su casa por quinta vez a la candidata Cristina. Ella será candidata a gobernadora o a diputada y si no es así, será la que lleve de la mano por todo el país a los candidatos de su partido. Ella es una mujer poderosa desde todo punto de vista y mostrarse a su lado es una ayuda muy grande que se suma a la utilización del aparato del estado en beneficio propio que hacen los Kirchner.
Permítame que le diga admirado Papa Francisco: Usted reclama manos limpias, uñas cortas y ética para la función pública y este gobierno es el mas corrupto de la historia argentina. Usted habla de ayudar a los pobres y este gobierno dejó de medir la pobreza. Usted fomenta el camino del encuentro y el diálogo y este gobierno instaló el odio. Usted nos reclama abrir nuestros corazones y este gobierno es el que lo espió a usted a través de Antonio Stiuso, según contó su amigo Gustavo Vera. Ni que hablar de la calificación de ” montaje de Hollywood” que hizo Cristina del Estado Islámico que está cometiendo un genocidio en cuotas con el pueblo cristiano.
Me gustaría que sepa, Papa Francisco, que la mayoría de los argentinos según todas las encuestas, creen que el ciclo de Cristina tiene fecha de vencimiento y tal como dice la Constitución, debe terminar su mandato en orden y en paz. La foto que ella exhibirá con usted no ayuda a los que quieren alternancia democrática y mas república. No respalda a los que denuncian como usted mismo lo hizo, que aquí en este país se fabrica droga y el gobierno mira para otro lado o no hace lo necesario para extirpar ese cáncer social.
Me gustó mucho la columna y la idea rectora de Mariano Obarrio. Hubiera sido una genialidad de su parte invitar a Cristina y a todos los candidatos a presidente. Sería una señal de convivencia pacífica que ayude a los argentinos que queremos cerrar las heridas que el kirchnerismo abrió en nuestra comunidad. ¿Se imagina esa foto? Cristina, Macri o Sanz, Scioli o Randazzo, Sergio Massa, Margarita Stolbizer, entre otros y usted como un mensaje de que se puede pensar distinto pero tirar todos para el mismo lado de la patria. Es una oportunidad perdida que esto no se haga. Es una piedra en el camino de la reconciliación que usted la reciba una vez mas a ella sola y por quinta vez. ¿No es suficiente?
Otra vez le pido mil disculpas por mi atrevimiento. Le juro que lo hago con la mejor de las intenciones. Quiero preservar su figura que alumbra una sociedad mejor. Nosotros rezamos por usted y cuidamos a Cristina, pero usted también rece por nosotros y cuide un poco a todo los ciudadanos de este país que tanto lo aman.
Papa Francisco, se lo digo de todo corazón. Le mando el mejor de los abrazos y mis mejores deseos. Usted siempre apostó a la sana rebeldía y no al silencio cómplice ni obsecuente. Usted nos pidió que hiciéramos lío y en eso estoy. Haciendo lío que para un periodistas es decir la verdad y nada mas que la verdad. Si juro."
Excelente y respetuosa carta del periodista Alfredo Leuco. Mi opinión del 8 de abril:
"Harassment" en inglés es el abuso, ataque o daño persistente que se lleva a cabo sobre bases regulares. Aprovechando la flexibilidad del protocolo de las relaciones internacionales, la Presidente comete este abuso al "molestar" por cuarta vez al Sumo Pontífice con indudables motivos de proselitismo político. En la Casa Rosada se comenta a viva voz: "siempre las visitas al Papa tienen impacto positivo en la campaña".
A nadie escapa el trato ofensivo y agraviante que tuvo la ilustre visitante con el personaje que, ahora Papa, fue Arzobispo en Buenos Aires. El desaire de llamarlo "opositor "y ausentarse ostensiblemente de los Te Deum en la Catedral, no se puede borrar con la manifiesta hipocresía de un maquillado cambio de imagen. Esa doble faz claramente percibida por el mundo entero, es probable que pase para ella desapercibida, dada su desmedida ambición de poder que pone una valla a su entendimiento.
En cada acto de su paulatino alojamiento del poder, da un paso en falso.
En la noticia publicada en el diario La Nación con respecto a esta visita, que se realizará el próximo 7 de junio, se brinda una explicación razonable sobre la obligada actitud del Papa, dado su reciente pronunciamiento de que no recibiría a políticos argentinos, en vista de las próximas elecciones. En el artículo se puede leer entrelíneas una velada crítica al oficialismo, pero este asunto, dadas las notables circunstancias que lo rodean, debe ser tratado por el periodismo, con mayor profundidad. Las críticas deben llegar de la mano con la realidad que se está viviendo en el país con un desaforado ataque del Poder Ejecutivo en todos los frentes, tendiente a lograr la total impunidad de los funcionarios, con la Presidente a la cabeza, en los juicios en trámite ante los tribunales y en los inevitables que deberán enfrentar al término del mandato.
La actitud de la Presidente de combatir por todos los medios a su alcance, legales o no, a todos los seres humanos que son sus enemigos porque no piensan como ella, no tiene límites ni admite reparos de su parte y la prueba la tenemos en sus declarados propósitos de someter al Poder Judicial, ya con el Poder Legislativo convertido en su propia escribanía.
Amparada en la consideración debida a su investidura presidencial, acomete a las puertas del mismo Estado Vaticano, en la persona del Sumo Pontífice, para acceder a una ayuda celestial de la que piensa hacer uso terrenal para el logro de sus objetivos, que no son otros que la ambiciosa decisión de mantener eternamente en el poder a su familia, como una monarquía vestida de república democrática.
Sin embargo, este considerado respeto a la investidura tiene su margen de razonabilidad cuando se hace notorio un interés personal, sea éste político, económico o familiar y que es el caso que nos ocupa.
Con toda seguridad el Papa Francisco se habrá percatado de la doble intención de su visitante y por eso es de suma importancia conocer los comentarios de las oficinas de prensa vaticanas al final de la entrevista, que por realizarse en un lugar protocolar distinto al de las tres anteriores, se supone ha de ser un mesurado comunicado diplomático. Quedará por conocer la interpretación y las conclusiones de la Presidente, que no sería extraño las emitiera por cadena nacional. Estaremos a la espera.
A nadie escapa el trato ofensivo y agraviante que tuvo la ilustre visitante con el personaje que, ahora Papa, fue Arzobispo en Buenos Aires. El desaire de llamarlo "opositor "y ausentarse ostensiblemente de los Te Deum en la Catedral, no se puede borrar con la manifiesta hipocresía de un maquillado cambio de imagen. Esa doble faz claramente percibida por el mundo entero, es probable que pase para ella desapercibida, dada su desmedida ambición de poder que pone una valla a su entendimiento.
En cada acto de su paulatino alojamiento del poder, da un paso en falso.
En la noticia publicada en el diario La Nación con respecto a esta visita, que se realizará el próximo 7 de junio, se brinda una explicación razonable sobre la obligada actitud del Papa, dado su reciente pronunciamiento de que no recibiría a políticos argentinos, en vista de las próximas elecciones. En el artículo se puede leer entrelíneas una velada crítica al oficialismo, pero este asunto, dadas las notables circunstancias que lo rodean, debe ser tratado por el periodismo, con mayor profundidad. Las críticas deben llegar de la mano con la realidad que se está viviendo en el país con un desaforado ataque del Poder Ejecutivo en todos los frentes, tendiente a lograr la total impunidad de los funcionarios, con la Presidente a la cabeza, en los juicios en trámite ante los tribunales y en los inevitables que deberán enfrentar al término del mandato.
La actitud de la Presidente de combatir por todos los medios a su alcance, legales o no, a todos los seres humanos que son sus enemigos porque no piensan como ella, no tiene límites ni admite reparos de su parte y la prueba la tenemos en sus declarados propósitos de someter al Poder Judicial, ya con el Poder Legislativo convertido en su propia escribanía.
Amparada en la consideración debida a su investidura presidencial, acomete a las puertas del mismo Estado Vaticano, en la persona del Sumo Pontífice, para acceder a una ayuda celestial de la que piensa hacer uso terrenal para el logro de sus objetivos, que no son otros que la ambiciosa decisión de mantener eternamente en el poder a su familia, como una monarquía vestida de república democrática.
Sin embargo, este considerado respeto a la investidura tiene su margen de razonabilidad cuando se hace notorio un interés personal, sea éste político, económico o familiar y que es el caso que nos ocupa.
Con toda seguridad el Papa Francisco se habrá percatado de la doble intención de su visitante y por eso es de suma importancia conocer los comentarios de las oficinas de prensa vaticanas al final de la entrevista, que por realizarse en un lugar protocolar distinto al de las tres anteriores, se supone ha de ser un mesurado comunicado diplomático. Quedará por conocer la interpretación y las conclusiones de la Presidente, que no sería extraño las emitiera por cadena nacional. Estaremos a la espera.
miércoles, 8 de abril de 2015
OTRO CANDIDATO PARA EL DESCARTE
Como todo funcionario (así titulado) educado en la cueva Ansés, recuérdese a Boudou y Massa, Diego Bossio, el tercer verdugo de los jubilados, se candidatea a un cargo de importancia que en su caso es Gobernador de la Provincia de Buenos Aires. En sus declaraciones se muestra con una sorprendente locuacidad ajena a la realidad que lo rodea, en una clara imitación de su jefa.
Destacó hoy a Máximo Kirchner como "cuadro político muy valioso" y pidió "no subestimarlo" en relación a una eventual candidatura en representación del Frente para la Victoria. Luego dijo:"Máximo es lo más parecido que conozco a Néstor Kirchner, en sus ideas, apreciaciones y formas"
Pasando del aspecto político y obsecuente a su opinión sobre su actividad como director del organismo, demostró una carencia total de conocimiento en simples reglas matemáticas, ya que con un rostro a prueba de hachazos lanzó esta frase que lo catapultará en el futuro a mejores destinos: "Nadie puede discutir que los aumentos jubilatorios fueron mayores a cualquier índice de inflación." Lapiz y papel para el candidato para que nos dé cifras, porcentajes y coeficientes que avalen semejante afirmación. ¿Conocerá las cuatro operaciones?
Más perplejidad causó una verdad de perogrullo que oculta maliciosamente el ataque masivo e indiscriminado a la caja de los jubilados al manifestar sin alteraciones faciales lo siguiente: "Si tuviéramos más aportantes y contribuyentes claramente tendríamos una mejor jubilación."
Le podría contestar que si alguien me ayudara con aportes no tendría necesidad de trabajar, pero la respuesta es más dramática, realista y punzante. Señor Bossio, si no aportaran al Fútbol para Todos, sin no remendaran con nuestra plata los deficit
millonarios deAerolíneas Argentinas, si no saquearan a diario la caja, si no jubilaran 500.000 personas sin aportes que no paga el Estado sino los jubilados que fueron
aportando durante 40 años, mes a mes, si no le hubieran "prestado" al gobierno en el último año seis mil millones de pesos, entonces no se trataría de mejorar las jubilaciones, se trataría de pagar el 82% móvil que vetó la Presidente sin que se le moviera una pestaña y con el visto bueno de los tres delincuentes de la cueva, la universidad del despojo a los más indefensos y ancianos ciudadanos que a pesar de su edad, son ciudadanos argentinos.
Pareciera que la infamia perpetrada con el silencio cómplice de la prensa, les diera todavía la oportunidad de elaborar frases como las citadas, que son una burla despiadada que no tiene perdón.
Señor Bossio, considero sus palabras como una mofa hiriente, sardónica y kafkiana con olor a azufre.
Destacó hoy a Máximo Kirchner como "cuadro político muy valioso" y pidió "no subestimarlo" en relación a una eventual candidatura en representación del Frente para la Victoria. Luego dijo:"Máximo es lo más parecido que conozco a Néstor Kirchner, en sus ideas, apreciaciones y formas"
Pasando del aspecto político y obsecuente a su opinión sobre su actividad como director del organismo, demostró una carencia total de conocimiento en simples reglas matemáticas, ya que con un rostro a prueba de hachazos lanzó esta frase que lo catapultará en el futuro a mejores destinos: "Nadie puede discutir que los aumentos jubilatorios fueron mayores a cualquier índice de inflación." Lapiz y papel para el candidato para que nos dé cifras, porcentajes y coeficientes que avalen semejante afirmación. ¿Conocerá las cuatro operaciones?
Más perplejidad causó una verdad de perogrullo que oculta maliciosamente el ataque masivo e indiscriminado a la caja de los jubilados al manifestar sin alteraciones faciales lo siguiente: "Si tuviéramos más aportantes y contribuyentes claramente tendríamos una mejor jubilación."
Le podría contestar que si alguien me ayudara con aportes no tendría necesidad de trabajar, pero la respuesta es más dramática, realista y punzante. Señor Bossio, si no aportaran al Fútbol para Todos, sin no remendaran con nuestra plata los deficit
millonarios deAerolíneas Argentinas, si no saquearan a diario la caja, si no jubilaran 500.000 personas sin aportes que no paga el Estado sino los jubilados que fueron
aportando durante 40 años, mes a mes, si no le hubieran "prestado" al gobierno en el último año seis mil millones de pesos, entonces no se trataría de mejorar las jubilaciones, se trataría de pagar el 82% móvil que vetó la Presidente sin que se le moviera una pestaña y con el visto bueno de los tres delincuentes de la cueva, la universidad del despojo a los más indefensos y ancianos ciudadanos que a pesar de su edad, son ciudadanos argentinos.
Pareciera que la infamia perpetrada con el silencio cómplice de la prensa, les diera todavía la oportunidad de elaborar frases como las citadas, que son una burla despiadada que no tiene perdón.
Señor Bossio, considero sus palabras como una mofa hiriente, sardónica y kafkiana con olor a azufre.
CUARTA VISITA AL PAPA
"Harassment" en inglés es el abuso, ataque o daño persistente que se lleva a cabo sobre bases regulares. Aprovechando la flexibilidad del protocolo de las relaciones internacionales, la Presidente comete este abuso al "molestar" por cuarta vez al Sumo Pontífice con indudables motivos de proselitismo político. En la Casa Rosada se comenta a viva voz: "siempre las visitas al Papa tienen impacto positivo en la campaña".
A nadie escapa el trato ofensivo y agraviante que tuvo la ilustre visitante con el personaje que, ahora Papa, fue Arzobispo en Buenos Aires. El desaire de llamarlo "opositor "y ausentarse ostensiblemente de los Te Deum en la Catedral, no se puede borrar con la manifiesta hipocresía de un maquillado cambio de imagen. Esa doble faz claramente percibida por el mundo entero, es probable que pase para ella desapercibida, dada su desmedida ambición de poder que pone una valla a su entendimiento.
En cada acto de su paulatino alojamiento del poder, da un paso en falso.
En la noticia publicada en el diario La Nación con respecto a esta visita, que se realizará el próximo 7 de junio, se brinda una explicación razonable sobre la obligada actitud del Papa, dado su reciente pronunciamiento de que no recibiría a políticos argentinos, en vista de las próximas elecciones. En el artículo se puede leer entrelíneas una velada crítica al oficialismo, pero este asunto, dadas las notables circunstancias que lo rodean, debe ser tratado por el periodismo, con mayor profundidad. Las críticas deben llegar de la mano con la realidad que se está viviendo en el país con un desaforado ataque del Poder Ejecutivo en todos los frentes, tendiente a lograr la total impunidad de los funcionarios, con la Presidente a la cabeza, en los juicios en trámite ante los tribunales y en los inevitables que deberán enfrentar al término del mandato.
La actitud de la Presidente de combatir por todos los medios a su alcance, legales o no, a todos los seres humanos que son sus enemigos porque no piensan como ella, no tiene límites ni admite reparos de su parte y la prueba la tenemos en sus declarados propósitos de someter al Poder Judicial, ya con el Poder Legislativo convertido en su propia escribanía.
Amparada en la consideración debida a su investidura presidencial, acomete a las puertas del mismo Estado Vaticano, en la persona del Sumo Pontífice, para acceder a una ayuda celestial de la que piensa hacer uso terrenal para el logro de sus objetivos, que no son otros que la ambiciosa decisión de mantener eternamente en el poder a su familia, como una monarquía vestida de república democrática.
Sin embargo, este considerado respeto a la investidura tiene su margen de razonabilidad cuando se hace notorio un interés personal, sea éste político, económico o familiar y que es el caso que nos ocupa.
Con toda seguridad el Papa Francisco se habrá percatado de la doble intención de su visitante y por eso es de suma importancia conocer los comentarios de las oficinas de prensa vaticanas al final de la entrevista, que por realizarse en un lugar protocolar distinto al de las tres anteriores, se supone ha de ser un mesurado comunicado diplomático. Quedará por conocer la interpretación y las conclusiones de la Presidente, que no sería extraño las emitiera por cadena nacional. Estaremos a la espera.
A nadie escapa el trato ofensivo y agraviante que tuvo la ilustre visitante con el personaje que, ahora Papa, fue Arzobispo en Buenos Aires. El desaire de llamarlo "opositor "y ausentarse ostensiblemente de los Te Deum en la Catedral, no se puede borrar con la manifiesta hipocresía de un maquillado cambio de imagen. Esa doble faz claramente percibida por el mundo entero, es probable que pase para ella desapercibida, dada su desmedida ambición de poder que pone una valla a su entendimiento.
En cada acto de su paulatino alojamiento del poder, da un paso en falso.
En la noticia publicada en el diario La Nación con respecto a esta visita, que se realizará el próximo 7 de junio, se brinda una explicación razonable sobre la obligada actitud del Papa, dado su reciente pronunciamiento de que no recibiría a políticos argentinos, en vista de las próximas elecciones. En el artículo se puede leer entrelíneas una velada crítica al oficialismo, pero este asunto, dadas las notables circunstancias que lo rodean, debe ser tratado por el periodismo, con mayor profundidad. Las críticas deben llegar de la mano con la realidad que se está viviendo en el país con un desaforado ataque del Poder Ejecutivo en todos los frentes, tendiente a lograr la total impunidad de los funcionarios, con la Presidente a la cabeza, en los juicios en trámite ante los tribunales y en los inevitables que deberán enfrentar al término del mandato.
La actitud de la Presidente de combatir por todos los medios a su alcance, legales o no, a todos los seres humanos que son sus enemigos porque no piensan como ella, no tiene límites ni admite reparos de su parte y la prueba la tenemos en sus declarados propósitos de someter al Poder Judicial, ya con el Poder Legislativo convertido en su propia escribanía.
Amparada en la consideración debida a su investidura presidencial, acomete a las puertas del mismo Estado Vaticano, en la persona del Sumo Pontífice, para acceder a una ayuda celestial de la que piensa hacer uso terrenal para el logro de sus objetivos, que no son otros que la ambiciosa decisión de mantener eternamente en el poder a su familia, como una monarquía vestida de república democrática.
Sin embargo, este considerado respeto a la investidura tiene su margen de razonabilidad cuando se hace notorio un interés personal, sea éste político, económico o familiar y que es el caso que nos ocupa.
Con toda seguridad el Papa Francisco se habrá percatado de la doble intención de su visitante y por eso es de suma importancia conocer los comentarios de las oficinas de prensa vaticanas al final de la entrevista, que por realizarse en un lugar protocolar distinto al de las tres anteriores, se supone ha de ser un mesurado comunicado diplomático. Quedará por conocer la interpretación y las conclusiones de la Presidente, que no sería extraño las emitiera por cadena nacional. Estaremos a la espera.
martes, 7 de abril de 2015
EL CREDO KIRCHNERISTA
Soy católico apostólico romano, por eso pido perdón por mi herejía al componer este credo dedicado a la militancia populista bajo el comando de la arquitecta egipcia, emperadora napoleónica, diosa de las joyas, abogada exitosa y futura papisa, la actual Presidente Doña Cristina Fernández de Kirchner.
Creo en Cristina
Madre toda pudorosa
Creadora de nuestra
Revisión histórica y
Nuestra satelital soberanía.
Creo en Máximo su hijo
Desvalido que dicen fue,
Concebido por Néstor
El eternauta.
Que padeció bajo las garras
De sus padres usureros y
Por todos olvidado
La Cámpora ha fundado y
Está sentado a la diestra de
Su madre la reina de los diamantes
Y de las joyas suntuosas.
De allí va a venir a presidir
A la fauna peronista.
Creo en el falso relato
De la abogada exitosa
En el valor de la venganza
En el odio al semejante
En las bolsas bien pesadas
De los Euros de quinientos y
En la eterna Impunidad
De la era kirchnerista.
Madre toda pudorosa
Creadora de nuestra
Revisión histórica y
Nuestra satelital soberanía.
Creo en Máximo su hijo
Desvalido que dicen fue,
Concebido por Néstor
El eternauta.
Que padeció bajo las garras
De sus padres usureros y
Por todos olvidado
La Cámpora ha fundado y
Está sentado a la diestra de
Su madre la reina de los diamantes
Y de las joyas suntuosas.
De allí va a venir a presidir
A la fauna peronista.
Creo en el falso relato
De la abogada exitosa
En el valor de la venganza
En el odio al semejante
En las bolsas bien pesadas
De los Euros de quinientos y
En la eterna Impunidad
De la era kirchnerista.
jueves, 2 de abril de 2015
CUANDO EL PERIODISMO CALLA (V)
En este humilde espacio vengo luchando por la justicia de la clase pasiva en varios artículos de mi blog bajo variados títulos. Podrán leerse en "Exigimos la intervencion de la Anses." "Yo acuso", "La iniquidad e la Presidente" "Cuando el periodismo calla", y a pesar del grave drama que encierra el tratamiento de los jubilados a través de mucho tiempo, acentuado ultimamente por actual gobierno que no repara en agravios como buitre y caranchos y que les saquea permanentemente la caja de Anses, no he hallado una respuesta de la sociedad en general, de la oposición, y mucho menos de periodismo.
La situación se torna dramática cuando los expedientes judiciales por el ajuste de haberes son obstaculizados y demorados por orden de la presidencia y cuando la sentencia les es favorable son apelados maliciosamente, ya que el gobierno se comprometió ante la OEA a no hacerlo. Ya hay 300.000 expedientes en trámite, abarrotados en salas y pasillos de los edificios de Previsión Social.
Los dos últimos arrebatos a la caja llegaron a más de 6.000 millones de pesos y lo destaco con cifras oficiales en mi anterior informe.
En el artículo "Yo acuso", estoy acusando al Gobierno del delito de lesa humanidad, genocidio, por su deliberada acción perversa contra ancianos indefensos.
He remitido decenas de cartas a los diarios y he solicitado a varios periodistas que difundan editoriales dando a conocer la gravedad de esta situación que puede llegar al quebranto de la caja y dejar en la mayor indigencia a nuestra gente mayor.
Ninguna respuesta he recibido y por eso reitero en mi blog la complaciente actuación de la prensa, incomprensible, dada la la evidente gravedad que se vive.
Viene al caso una frase del ex canciller Dante Caputo, muy propicia para el caso:
"Si no hubiese diarios, radio y televisión, nadie se enteraría de nada, porque buena parte de la oposición calla sobre las cuestiones mayores que enfrenta nuestro país. Sin duda, los medios privados tienen tendencias, intereses y no son siempre un ejemplo de objetividad. Pero imagine el lector dónde estaríamos si no existieran. Estaríamos en la oscuridad y el silencio." Y así estamos ahora, canciller.
El tenor de las dos carta enviadas ultimamente, es el siguiente:
"Señor Director:
El Ministerio de Economía difundió el negativo resultado fiscal de enero, que arrojó un déficit primario de $ 1457,4 millones, pese al fuerte aporte de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) al Tesoro nacional.
El aporte más fuerte lo hizo la Anses: en 2014, con $ 2942,7 millones, y este año, con $ 4387,1 millones (el resto lo aportaron el PAMI, 274 millones"
¿Se detendrá un jubilado a leer cifras estadísticas de orden económico que posiblemente no alcance a entender? Si así lo hiciera difícilmente podría darse una fugaz idea de la triste realidad encerrada en el frío comunicado. ¡La Presidente que tanto lo ama le ha robado de su caja previsional la módica suma de más de siete mil millones de pesos! Es la misma hada madrina que en su país de las maravillas le ha vetado el 82% móvil aprobado por las dos Cámaras del Congreso Nacional.
La reiteración de una intervención a la Anses que vengo exigiendo desde hace casi un año debe hacerse carne en todos los ambientes de la sociedad para terminar con el genocidio a la clase pasiva, a mi entender el mayor crimen de lesa humanidad cometido por este gobierno. La corrupción es un cáncer que un nuevo gobierno puede llegar a detener y a castigar en los tribunales, pero ¿cómo y quién puede reparar el daño infligido durante los largos años de cautiverio jubilatorio, a los pobres ciudadanos al borde de su muerte que han sido saqueados por un poder absoluto y malsano? ¿Quién podrá calcular el monto exacto de la defraudación cometida a través de más de 10 años? Podría llegar a sumas siderales cercanas al default en que cayó el país, pero por el orden natural de las cosas jamás podría reintegrarse a sus acreedores, ya con seguro domicilio en los cementerios. Saludo a Ud. atentamente,
Silvio Pizarro"
Permanecieron ignoradas, ni siquiera un simple acuse de recibo, sólo el silencio de la tumbas fue la respuesta del periodismo. Todavía conservo la esperanza de que algún día el clamor sea escuchado y para eso continuaré batallando.
La situación se torna dramática cuando los expedientes judiciales por el ajuste de haberes son obstaculizados y demorados por orden de la presidencia y cuando la sentencia les es favorable son apelados maliciosamente, ya que el gobierno se comprometió ante la OEA a no hacerlo. Ya hay 300.000 expedientes en trámite, abarrotados en salas y pasillos de los edificios de Previsión Social.
Los dos últimos arrebatos a la caja llegaron a más de 6.000 millones de pesos y lo destaco con cifras oficiales en mi anterior informe.
En el artículo "Yo acuso", estoy acusando al Gobierno del delito de lesa humanidad, genocidio, por su deliberada acción perversa contra ancianos indefensos.
He remitido decenas de cartas a los diarios y he solicitado a varios periodistas que difundan editoriales dando a conocer la gravedad de esta situación que puede llegar al quebranto de la caja y dejar en la mayor indigencia a nuestra gente mayor.
Ninguna respuesta he recibido y por eso reitero en mi blog la complaciente actuación de la prensa, incomprensible, dada la la evidente gravedad que se vive.
Viene al caso una frase del ex canciller Dante Caputo, muy propicia para el caso:
"Si no hubiese diarios, radio y televisión, nadie se enteraría de nada, porque buena parte de la oposición calla sobre las cuestiones mayores que enfrenta nuestro país. Sin duda, los medios privados tienen tendencias, intereses y no son siempre un ejemplo de objetividad. Pero imagine el lector dónde estaríamos si no existieran. Estaríamos en la oscuridad y el silencio." Y así estamos ahora, canciller.
El tenor de las dos carta enviadas ultimamente, es el siguiente:
"Señor Director:
El Ministerio de Economía difundió el negativo resultado fiscal de enero, que arrojó un déficit primario de $ 1457,4 millones, pese al fuerte aporte de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) al Tesoro nacional.
El aporte más fuerte lo hizo la Anses: en 2014, con $ 2942,7 millones, y este año, con $ 4387,1 millones (el resto lo aportaron el PAMI, 274 millones"
¿Se detendrá un jubilado a leer cifras estadísticas de orden económico que posiblemente no alcance a entender? Si así lo hiciera difícilmente podría darse una fugaz idea de la triste realidad encerrada en el frío comunicado. ¡La Presidente que tanto lo ama le ha robado de su caja previsional la módica suma de más de siete mil millones de pesos! Es la misma hada madrina que en su país de las maravillas le ha vetado el 82% móvil aprobado por las dos Cámaras del Congreso Nacional.
La reiteración de una intervención a la Anses que vengo exigiendo desde hace casi un año debe hacerse carne en todos los ambientes de la sociedad para terminar con el genocidio a la clase pasiva, a mi entender el mayor crimen de lesa humanidad cometido por este gobierno. La corrupción es un cáncer que un nuevo gobierno puede llegar a detener y a castigar en los tribunales, pero ¿cómo y quién puede reparar el daño infligido durante los largos años de cautiverio jubilatorio, a los pobres ciudadanos al borde de su muerte que han sido saqueados por un poder absoluto y malsano? ¿Quién podrá calcular el monto exacto de la defraudación cometida a través de más de 10 años? Podría llegar a sumas siderales cercanas al default en que cayó el país, pero por el orden natural de las cosas jamás podría reintegrarse a sus acreedores, ya con seguro domicilio en los cementerios. Saludo a Ud. atentamente,
Silvio Pizarro"
Permanecieron ignoradas, ni siquiera un simple acuse de recibo, sólo el silencio de la tumbas fue la respuesta del periodismo. Todavía conservo la esperanza de que algún día el clamor sea escuchado y para eso continuaré batallando.
miércoles, 1 de abril de 2015
LA INIQUIDAD DE LA PRESIDENTE
La Presidente de la Nación es la única que puede disponer una suba del Mínimo no Imponible, desde que en 2011 la mayoría oficialista en el Congreso le delegó la facultad de bajar impuestos. Desde que hace siglos el principal fundamento de la creación de un poder legislativo fue la necesidad de evitar la imposición monárquica de fijar impuestos discrecionales, en el populista y "progresista" país en que subsistimos, la monarca egipcia con nominación de presidente juega a su antojo con los impuestos, en beneficio propio. ¿ Es tan profundo el abismo en que cayó la cultura de la política argentina que nadie repara en esta disgresión al sistema democrático y republicano establecido en el país desde 1853? Actualmente la Presidente es dueña y señora de nuestros bienes, de nuestra propiedad y de nuestros derechos.
Cuando en su último discurso con cínicas e hipócritas expresiones alega su amor a los pobres y con mohines teatrales finge una falsa emoción lacrimosa, miente con criminal alevosía. ¿En qué lugar de la tierra se ha visto un ataque tan despiadado y criminal a la clase pasiva? La rapiña de la condolida y amorosa Presidente efectuada con total impunidad y malévola satisfacción a la caja de los jubilados desde hace más de diez años, llega a límites insospechados, con el cobarde y cómplice silencio de toda la sociedad, incluído el periodismo que hace rato ha perdido la vocación de la crítica a los estragos cometidos por el gobierno. En algunos determinados casos aparecen comentarios quejosos emitidos con una temerosa y complaciente redacción, pero nunca se han leído editoriales a una página dando a conocer públicamente el robo del siglo a la vejez miserable de los jubilados.
Se publica obligadamente porque figura en la información oficial en pequeños caracteres, como un aspecto secundario de relativo interés y relacionado con la economía del país, es decir, al pasar, y sin detenerse en la tremenda iniquidad de una abierta defraudación al sector más indefenso del pueblo que vive en la indigencia. La información periodística que se lee hoy nos dice lo siguiente:
"El Ministerio de Economía difundió el negativo resultado fiscal de enero, que arrojó un déficit primario de $ 1457,4 millones, pese al fuerte aporte de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) al Tesoro nacional.
el aporte más fuerte lo hizo la Anses: en 2014, con $ 2942,7 millones, y este año, con $ 4387,1 millones (el resto lo aportaron el PAMI, 274 millones"
¿Se detendrá un jubilado a leer cifras estadísticas de orden económico que posiblemente no alcance a entender? Si así lo hiciera difícilmente podría darse una fugaz idea de la triste realidad encerrada en el frío comunicado. ¡La Presidente que tanto lo ama le ha robado de su caja previsional la módica suma de más de siete mil millones de pesos! Es la misma hada madrina que en su país de las maravillas le ha vetado el 82% móvil aprobado por las dos Cámaras del Congreso Nacional.
La reiteración de una intervención a la Anses que vengo exigiendo desde hace casi un año debe hacerse carne en todos los ambientes de la sociedad para terminar con el genocidio a la clase pasiva, a mi entender el mayor crimen de lesa humanidad cometido por este gobierno. La corrupción es un cáncer que un nuevo gobierno puede llegar a detener y a castigar en los tribunales, pero ¿cómo y quién puede reparar el daño infligido durante los largos años de cautiverio jubilatorio, a los pobres ciudadanos al borde de su muerte que han sido saqueados por un poder absoluto y malsano? ¿Quién podrá calcular el monto exacto de la defraudación cometida a través de más de 10 años? Podría llegar a sumas siderales cercanas al default en que cayó el país, pero por el orden natural de las cosas jamás podría reintegrarse a sus acreedores, ya con seguro domicilio en los cementerios.
Cuando en su último discurso con cínicas e hipócritas expresiones alega su amor a los pobres y con mohines teatrales finge una falsa emoción lacrimosa, miente con criminal alevosía. ¿En qué lugar de la tierra se ha visto un ataque tan despiadado y criminal a la clase pasiva? La rapiña de la condolida y amorosa Presidente efectuada con total impunidad y malévola satisfacción a la caja de los jubilados desde hace más de diez años, llega a límites insospechados, con el cobarde y cómplice silencio de toda la sociedad, incluído el periodismo que hace rato ha perdido la vocación de la crítica a los estragos cometidos por el gobierno. En algunos determinados casos aparecen comentarios quejosos emitidos con una temerosa y complaciente redacción, pero nunca se han leído editoriales a una página dando a conocer públicamente el robo del siglo a la vejez miserable de los jubilados.
Se publica obligadamente porque figura en la información oficial en pequeños caracteres, como un aspecto secundario de relativo interés y relacionado con la economía del país, es decir, al pasar, y sin detenerse en la tremenda iniquidad de una abierta defraudación al sector más indefenso del pueblo que vive en la indigencia. La información periodística que se lee hoy nos dice lo siguiente:
"El Ministerio de Economía difundió el negativo resultado fiscal de enero, que arrojó un déficit primario de $ 1457,4 millones, pese al fuerte aporte de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) al Tesoro nacional.
el aporte más fuerte lo hizo la Anses: en 2014, con $ 2942,7 millones, y este año, con $ 4387,1 millones (el resto lo aportaron el PAMI, 274 millones"
¿Se detendrá un jubilado a leer cifras estadísticas de orden económico que posiblemente no alcance a entender? Si así lo hiciera difícilmente podría darse una fugaz idea de la triste realidad encerrada en el frío comunicado. ¡La Presidente que tanto lo ama le ha robado de su caja previsional la módica suma de más de siete mil millones de pesos! Es la misma hada madrina que en su país de las maravillas le ha vetado el 82% móvil aprobado por las dos Cámaras del Congreso Nacional.
La reiteración de una intervención a la Anses que vengo exigiendo desde hace casi un año debe hacerse carne en todos los ambientes de la sociedad para terminar con el genocidio a la clase pasiva, a mi entender el mayor crimen de lesa humanidad cometido por este gobierno. La corrupción es un cáncer que un nuevo gobierno puede llegar a detener y a castigar en los tribunales, pero ¿cómo y quién puede reparar el daño infligido durante los largos años de cautiverio jubilatorio, a los pobres ciudadanos al borde de su muerte que han sido saqueados por un poder absoluto y malsano? ¿Quién podrá calcular el monto exacto de la defraudación cometida a través de más de 10 años? Podría llegar a sumas siderales cercanas al default en que cayó el país, pero por el orden natural de las cosas jamás podría reintegrarse a sus acreedores, ya con seguro domicilio en los cementerios.
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