miércoles, 3 de junio de 2020

LA SILENCIOSA DICTADURA



Ha trascendido que la suspensión de la fórmula jubilatoria decretada por el DNU del presidente Alberto Fernández se ha prorrogado por 180 días por decisión del oficialismo en la reunión de la Comisión de Movilidad. 

Otra vez la dictadura democrática hace valer la polémica autorización del Congreso que delegó al Poder Ejecutivo la suma del poder público.
Lo irónico del caso es que en la reunión se acordó enviar un pedido a Anses para que con el propósito de mantener su sustentación financiera, informe  sobre las jubilaciones especiales que abona la institución. 
A buen puerto fueron por leña. La serie de irregularidades observadas en los datos de Anses al rechazar casi un millón de solicitudes de IFE, ponen en evidencia un desorden descomunal que se agrava al descubrirse que se ot0rgó el beneficio de estas subvenciones  a miles de paraguayos que cruzaban de Clorinda a Formosa para cobrarlas. 
Y eso no es nada si tomamos en cuenta los miles de jubilaciones truchas que Anses otorgó a nacionales de los vecinos países como sobornos para que con falsos documentos vinieran a votar  en épocas de elecciones.
Volviendo al punto inicial sería importante que se nos informara si existe algún registro en la Cámara de Diputados, en los úlimos 15 años por lo menos, sobre la presencia en el recinto de algún miembro representante de la Asociación de Jubilados Aportantes AAJA u abogados previsionales, para la discusión de los proyectos, leyes o medidas que se estudian y adoptan violando sus derechos. 
Al efectuar este pedido de información, tenemos en cuenta que siempre se tuvo en consideración las opiniones de los distintos gremios, gastronómicos, camioneros, industriales, de comercio, etc. mientras que los ocho millones de jubilados, conforman en la sociedad un sector de eunucos sin derechos, cuyos únicos atributos los llevan colgando.









martes, 2 de junio de 2020

PREGUNTAS SIN RESPUESTA

¿A qué obedece la decisión de la Corte que, hoy en día, acatando el DNU del Ejecutivo cierra por la cuarentena los juicios de los jubilados y las Cámaras de Previsión Social? ¿Acaso hay peligro de contagio en mi caso, por ejemplo, con sentencia que ordena a Anses en octubre de 2019,  en un juicio por embargo, a pagar un reajuste de liquidación de haberes?
Así como se depositan en mi cuenta bancaria los haberes mensuales, puede hacerse lo mismo con lo que se me está adeudando, pues no creo que el bicho contagioso pueda infectar el trámite bancario.
La burocracia totalitaria en que nos ha envuelto el gobierno a partir de la polémica autorización del Congreso para delegar al Ejecutivo la suma del poder público, lleva a extremos irrazonables como el que acabamos de relatar.
Traigo a colación una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de junio de 2016 donde formula una advertencia que da pie a nuestra protesta en defensa de los derechos humanos de los jubilados. 
"Destaco el   agravamiento que supone para los jubilados la tardanza en resolver sus planteos sobre la base del mandato que emerge de la Constitución Nacional y de los instrumentos internacionales de derechos humanos de garantizar el pleno goce de los derechos en particular respecto de los ancianos (art. 75 inc. 23 de la Constitución Nacional), reitero la solicitud realizada en la Acordada 14/2014 a la Cámara Federal de la Seguridad y a los demás poderes del Estado para que adopten las medidas necesarias para acelerar todos los juicios previsionales."
No es necesario ser un catedrático de Derecho, ni licenciado en ciencias sociales, para entender la humana intención que subyace bajo la reiteración de la solicitud a la Cámara Federal de la Seguridad y a los demás poderes del Estado para que adopten las medidas necesarias para "acelerar" todos los juicios previsionales. 
Supongo que el presidente Alberto Fernández no convocará una vez más a los infectólogos para recabar su científica opinión respecto a la influencia del virus sobre las transferencias bancarias y, en carácter transitivo, sobre la salud de los amordazados jubilados que, víctimas de su vulnerabilidad, permanecen aislados, a la espera sine die que se reanude el trámite de sus expedientes.



viernes, 29 de mayo de 2020

FORMOSA EN "CUARENTENA"

El presidente viajó a Formosa para "mejorar el sistema" de compra o soborno de ciudadanos paraguayos que viajan de Clorinda regularmente para la recepción de documentos de identidad argentinos, tramitar jubilaciones en Anses, cobrar los suculentos subsidios IFE también otorgados por el instituto de Previsión Social y adquirir medicamentos con descuentos con la acreditación de PAMI. Esto al descubrirse de que al menos 130 ciudadanos paraguayos fueron denunciados por cruzar las fronteras a Formosa para poder cobrar los beneficios que otorga el Poder Ejecutivo como Ingreso Familiar de Emergencia, por medio de las oficinas de Anses.
El asunto se agravó cuando dos agentes aduaneros argentinos fueron detenidos en Encarnación al arribar a la cabecera paraguaya del puente internacional “San Roque González de Santa Cruz” con cerca de 600.000 pesos en efectivo. ​El dinero correspondía a jubilaciones y planes sociales que entrega entidades argentinas a ciudadanos paraguayos de manera irregular.
Los funcionarios se habían encargado de realizar las extracciones a través de cajeros automáticos ante la imposibilidad de los beneficiarios de trasponer la frontera. Es decir, se trató de un fraude deliver
Estos últimos días hemos presenciado varios programas televisivos denunciando las irregularidades observadas en los datos de Anses al rechazar grades cantidades de solicitudes de IFE plagas de errores, algunos insólitos.Debo informarles que desde hace más de trece años vengo denunciando repetidamente las falsedades y defraudaciones que comete dicho organismo, entre ellas las jubilaciones entregadas a extranjeros, con varias finalidades delictivas, entre ellas las de reforzar con sobornos los votos de paraguayos, bolivianos y peruanos que, en época de elecciones cruzan al país con falsos documentos de identidad para votar como argentino
Millones de pesos malversados al Estado para sostener el inmoral "Clientelismo de Frontera" del Gildismo provincial, pues la prensa de los oaíses limítofes nos dan a conoce que más de 30.000 cruzan la frontera en época electoral.
Ningún efecto tuvieron las publicaciones en nuestro espacio "Habla la Experiencia," casi medio centenar, en las que solicitábamos una investigación y completa auditoría. Misión imposible toda vez que Anses goza de la más insólita impunidad, sostenida por cadenas de acero, remaches de fierro y pilares de cemento.
El gobierno se ha excedido en sus deleznables propósitos del "vamos por todo" enganchado a lograr la impunidad de la expresidente, en los juicios por corrupción, de modo que esperamos que se cumpla el refrán, "el pez por su boca muere"

viernes, 22 de mayo de 2020

RESPETAR NUESTRA SOBERANÍA

jueves, 21 de mayo de 2020

ESTADO EMPRESARIO (con virus)

He aquí los verdaderos motivos. A confesión de parte...
Trotta planteó (aprobó) que el Estado "debe participar" (afanar) en las empresas porque "se necesitan más recursos",(morlacos) ya que indicó que para el desarrollo (pillaje) del país no alcanza con lo que se recauda (arrasa) con impuestos. Dijo que esto permitiría robustecer (enriquecer) al sector público (cristinista) y que es un modelo (sistema) que se aplica en países asiáticos, como China. (y en otros países como Venezuela y Cuba)
Con estos proyectos, la reforma judicial y constitucional, los subsidios (coimas) que pagan los jubilados por medio de Anses, la seguridad "controlada", la impunidad también asegurada, ya no quedan dudas acerca del "cuaterno" virus que nos invadió.
El virus de la salud, el de la economía, el del populismo y el de la moral. ¿Podremos seguir escribiendo en la computadora? Acá se viene otro virus peligroso.

martes, 19 de mayo de 2020

RETORCIDAS ESPERANZAS



Un castigo inmoral de un gobierno inmoral. 
Los jubilados vienen de perder su movilidad en virtud de las resoluciones del macrismo en el año 2017, siguen perdiendo con la congelación de esa tramposa movilidad, por los decretos de necesidad y urgencia del presidente Alberto Fernández, y como escandaloso remate recibirán en junio un insignificante aumento del 6%,  por otro DNU del mismo presidente.
Todo premeditado con malicia, en virtud de la cuarentena durante la cual los tribunales permanecen cerrados, pero con el protocolo virtual de Anses que lo ayuda a continuar la masacre: Trampear, Demorar, Obstaculizar, Impugnar, Apelar y No pagar.
Parece que se mofaran de los fallos dictados por la Corte Suprema desde 1957 para que se concrete un justo índice de movilidad como fija la Constitución Nacional. La legislatura se lo pasa por el trasero, el ejecutivo no se da por enterado, el judicial goza como masoquista de la irreverencia y nulo interés que le prestan los dos poderes, el periodismo, atolondrado y temeroso, recién comienza a preocuparse de un latrocinio de años al que jamás denunció ni criticó. 
La sociedad ya colocó una impiadosa cortina que los excluye de su seno materialista, mezquino y codicioso  
Allá en la lejanía no se vislumbra ninguna posible solución a este drama que llena las páginas crueles de  nuestra reciente historia.
El recordado veto de la presidente Cristina Kirchner, hoy vicepresidente, a la ley del 82% móvil que aprobara  el Congreso en octubre de 2010, veto acompañado con los desagradables epítetos "cuervos y buitres" dirigidos a los jubilados, en nada contribuye a mantener una expectativa favorable a una justa solución. 



lunes, 18 de mayo de 2020

ANEXO

 "Exclusivo: La historia secreta de la caída del secuestrador de Roberto Walsh", escito por el periodista FacundoPastor.
El represor avanzó con el paso cansino sabiendo que en pocos metros cruzaría la línea imaginaria que otra vez lo devolvería a la Argentina. Llevaba más de 43 años escapando de la justicia por delitos de lesa humanidad. La frontera estaba alborotada. Eran las dos de la tarde del jueves 14 de mayo cuando Gonzalo “Chispa” Sánchez, el hombre que secuestró al periodista Rodolfo Walsh en 1977, fue entregado a las autoridades argentinas.
Había recorrido los 489 metros del Puente Internacional Tancredo Neves custodiado por efectivos de la Policía Federal Brasileña. El paso fronterizo, que estaba cerrado por la pandemia, sólo se habilitó para el ingreso del genocida.
Antes de salir del territorio brasileño, Sánchez alcanzó a contemplar en silencio el río Iguazú y comenzó a rezar entre sollozos. Balbuceaba súplicas cuando los policías brasileños que lo escoltaban le exigieron cautela en dos oportunidades. Frente al fastidio del represor, los uniformados lo sujetaron con mayor firmeza temiendo que el exprefecto intentara fugarse.
Arriba del puente el despliegue policial comenzaba a exhibirse. Chispa Sánchez llevaba sus manos esposadas cubiertas de guantes de látex celestes, un barbijo ajustados en sus orejas y una máscara de plástico que cubría su rostro en forma completa. A metros del puesto fronterizo argentino, la caminata se desarrolló en un silencio sepulcral. Uno de los asesinos de Rodolfo Walsh estaba a segundos de regresar a la Argentina.
Por debajo de la cobertura facial sus lentes comenzaron a empañarse cuando logró divisar la bandera de su país de origen del que se había fugado a principios de los 2000 cuando el juez federal Sergio Torres dictó la primera orden de captura internacional. Estoicos, detrás del vallado que las autoridades argentinas pusieron para cerrar la frontera, lo esperaban los efectivos de la Policía Federal y la Gendarmería para completar una extradición histórica.
A24.com accedió a documentos exclusivos que sirven para reconstruir la caída de uno de los hombres más buscados por la justicia Argentina. El exmiembro del Grupo de tareas 3.3.2 de la ESMA fue parte de la patota operativa que emboscó a Walsh el 25 de marzo de 1977 en el barrio de San Cristóbal, donde el autor de "Operación Masacre" e integrante de la organización peronista Montoneros cayó acribillado tras resistir con una pistola calibre 22.
El nombre del represor Gonzalo “Chispa” Sánchez sonó por primera vez durante el juicio a las juntas militares en 1985. Pero nadie reparó mucho en su historia hasta que los detalles de su accionar sanguinario volvieron a ventilarse con la reapertura de la causa por los crímenes de la ESMA. Sánchez ya había sido detenido en 2013 en la ciudad de Angra dos Reis, también en el litoral sur de Río de Janeiro, pero cuando estaba todo listo para su extradición, logró que la justicia brasilera le otorgara en 2016 la prisión domiciliaria, de la que finalmente se escapó.
Ahora, su arresto había ocurrido en Paraty, una pequeña ciudad colonial del litoral sur de Rio de Janeiro donde Sánchez se había mimetizado con los lugareños y caminaba con total impunidad sobre las callecitas adoquinadas. Todo ese procedimiento fue monitoreado en forma personal por el canciller Felipe Solá quien le informó en tiempo real cada movimiento al presidente Alberto Fernández.
Sánchez había sido trasladado el martes 12 de mayo desde el aeropuerto Internacional Tom Jobim, de Rio de Janeiro hacia a Foz de Iguazú, en el estado sureño de Paraná. Una vez en manos de las autoridades argentinas, fue trasladado hasta la oficina de control de Sanidad de Fronteras a cargo de la doctora Carina Tourn. Ni bien el represor ingresó al recinto miró fijo a cada uno de los presentes y comenzó a saludar en portugués.
-Buenas tardes, bienvenido a la Argentina, replicó la médica de Migraciones sin vacilar. Le solicito que complete estas dos declaraciones juradas de sanidad, una terrestre y una aérea, agregó sin inmutarse.
-Eu não falo espanhol, respondió el represor frente al requerimiento, al tiempo que solicitó que sea ella quien complete los dos formularios oficiales.
La doctora Tourn se negó al pedido argumentando que el procedimiento se trataba de una declaración de puño y letra. “Es un trámite personal, señor Sánchez. Por otro lado le aclaro que no insista con este comportamiento ya que es imposible olvidarse de su lengua original”, completó la médica con fastidio.
Sin muchas alternativas, el represor extrajo del bolsillo de su pantalón azul marino un objeto fabricado manualmente con cartones que tenía pegado un cristal para ver de cerca. Con esa lupa improvisada y sus lentes con un leve aumento comenzó a llenar las dos fichas mientras ya balbuceaba en castellano.
Más tarde, realizó el ingresó migratorio donde presentó un pasaporte provisorio expedido por el consulado argentino en Río de Janeiro. A las pocas horas, Chispa Sánchez fue trasladado al aeropuerto local y, previo a un procedimiento de desinfección, abordó una aeronave de la Policía Federal marca Twin Otter 400 matrícula LQ-JKE. La comisión policial estaba a cargo del subcomisario Mariano Giglio de la División Federal de Fugitivos y Extradiciones.
Recién a las nueve de la noche, el vuelo arribó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza donde a Sánchez se le exhibió la “ficha de captura internacional vigente” por interpol número A-3671/4-2020. Finalmente, el detenido fue trasladado a la Superintendencia de Investigaciones Federales, en el barrio de Lugano para cumplir con una estricta cuarentena.
Sánchez conoce mejor que nadie los detalles del secuestro del célebre escritor y periodista Rodolfo Walsh que, tras caer en manos de los militares, fue conducido a la ESMA para luego engrosar la lista de los detenidos desparecidos. Entre sus pertenencias, el represor sólo llevaba un libro forrado en cuero marrón con una inscripción en letras doradas que decía "Santa Biblia".
El represor avanzó con el paso cansino sabiendo que en pocos metros cruzaría la línea imaginaria que otra vez lo devolvería a la Argentina. Llevaba más de 43 años escapando de la justicia por delitos de lesa humanidad. La frontera estaba alborotada. Eran las dos de la tarde del jueves 14 de mayo cuando Gonzalo “Chispa” Sánchez, el hombre que secuestró al periodista Rodolfo Walsh en 1977, fue entregado a las autoridades argentinas.
Había recorrido los 489 metros del Puente Internacional Tancredo Neves custodiado por efectivos de la Policía Federal Brasileña. El paso fronterizo, que estaba cerrado por la pandemia, sólo se habilitó para el ingreso del genocida.
Antes de salir del territorio brasileño, Sánchez alcanzó a contemplar en silencio el río Iguazú y comenzó a rezar entre sollozos. Balbuceaba súplicas cuando los policías brasileños que lo escoltaban le exigieron cautela en dos oportunidades. Frente al fastidio del represor, los uniformados lo sujetaron con mayor firmeza temiendo que el exprefecto intentara fugarse.
Arriba del puente el despliegue policial comenzaba a exhibirse. Chispa Sánchez llevaba sus manos esposadas cubiertas de guantes de látex celestes, un barbijo ajustados en sus orejas y una máscara de plástico que cubría su rostro en forma completa. A metros del puesto fronterizo argentino, la caminata se desarrolló en un silencio sepulcral. Uno de los asesinos de Rodolfo Walsh estaba a segundos de regresar a la Argentina.
Por debajo de la cobertura facial sus lentes comenzaron a empañarse cuando logró divisar la bandera de su país de origen del que se había fugado a principios de los 2000 cuando el juez federal Sergio Torres dictó la primera orden de captura internacional. Estoicos, detrás del vallado que las autoridades argentinas pusieron para cerrar la frontera, lo esperaban los efectivos de la Policía Federal y la Gendarmería para completar una extradición histórica.
A24.com accedió a documentos exclusivos que sirven para reconstruir la caída de uno de los hombres más buscados por la justicia Argentina. El exmiembro del Grupo de tareas 3.3.2 de la ESMA fue parte de la patota operativa que emboscó a Walsh el 25 de marzo de 1977 en el barrio de San Cristóbal, donde el autor de "Operación Masacre" e integrante de la organización peronista Montoneros cayó acribillado tras resistir con una pistola calibre 22.
El nombre del represor Gonzalo “Chispa” Sánchez sonó por primera vez durante el juicio a las juntas militares en 1985. Pero nadie reparó mucho en su historia hasta que los detalles de su accionar sanguinario volvieron a ventilarse con la reapertura de la causa por los crímenes de la ESMA. Sánchez ya había sido detenido en 2013 en la ciudad de Angra dos Reis, también en el litoral sur de Río de Janeiro, pero cuando estaba todo listo para su extradición, logró que la justicia brasilera le otorgara en 2016 la prisión domiciliaria, de la que finalmente se escapó.
Ahora, su arresto había ocurrido en Paraty, una pequeña ciudad colonial del litoral sur de Rio de Janeiro donde Sánchez se había mimetizado con los lugareños y caminaba con total impunidad sobre las callecitas adoquinadas. Todo ese procedimiento fue monitoreado en forma personal por el canciller Felipe Solá quien le informó en tiempo real cada movimiento al presidente Alberto Fernández.
Sánchez había sido trasladado el martes 12 de mayo desde el aeropuerto Internacional Tom Jobim, de Rio de Janeiro hacia a Foz de Iguazú, en el estado sureño de Paraná. Una vez en manos de las autoridades argentinas, fue trasladado hasta la oficina de control de Sanidad de Fronteras a cargo de la doctora Carina Tourn. Ni bien el represor ingresó al recinto miró fijo a cada uno de los presentes y comenzó a saludar en portugués.
-Buenas tardes, bienvenido a la Argentina, replicó la médica de Migraciones sin vacilar. Le solicito que complete estas dos declaraciones juradas de sanidad, una terrestre y una aérea, agregó sin inmutarse.
-Eu não falo espanhol, respondió el represor frente al requerimiento, al tiempo que solicitó que sea ella quien complete los dos formularios oficiales.
La doctora Tourn se negó al pedido argumentando que el procedimiento se trataba de una declaración de puño y letra. “Es un trámite personal, señor Sánchez. Por otro lado le aclaro que no insista con este comportamiento ya que es imposible olvidarse de su lengua original”, completó la médica con fastidio.
Sin muchas alternativas, el represor extrajo del bolsillo de su pantalón azul marino un objeto fabricado manualmente con cartones que tenía pegado un cristal para ver de cerca. Con esa lupa improvisada y sus lentes con un leve aumento comenzó a llenar las dos fichas mientras ya balbuceaba en castellano.
Más tarde, realizó el ingresó migratorio donde presentó un pasaporte provisorio expedido por el consulado argentino en Río de Janeiro. A las pocas horas, Chispa Sánchez fue trasladado al aeropuerto local y, previo a un procedimiento de desinfección, abordó una aeronave de la Policía Federal marca Twin Otter 400 matrícula LQ-JKE. La comisión policial estaba a cargo del subcomisario Mariano Giglio de la División Federal de Fugitivos y Extradiciones.
Recién a las nueve de la noche, el vuelo arribó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza donde a Sánchez se le exhibió la “ficha de captura internacional vigente” por interpol número A-3671/4-2020. Finalmente, el detenido fue trasladado a la Superintendencia de Investigaciones Federales, en el barrio de Lugano para cumplir con una estricta cuarentena.
Sánchez conoce mejor que nadie los detalles del secuestro del célebre escritor y periodista Rodolfo Walsh que, tras caer en manos de los militares, fue conducido a la ESMA para luego engrosar la lista de los detenidos desparecidos. Entre sus pertenencias, el represor sólo llevaba un libro forrado en cuero marrón con una inscripción en letras doradas que decía "Santa Biblia".